Suplemento especial 
Viernes 24 de marzo de 2006
 

A 30 años del golpe militar de 1976

Memoriasin tiempo

Señores jueces...
Señoresabogados, señoras maestras, señores empresarios, señorestrabajadores, señoras amas de casa, señores estudiantes,señores desocupados, señores periodistas, señoresobispos, señores creyentes, señores no creyentes, señoresde derecha, señores de izquierda, señores del centro, señoresindecisos, señores muy decididos, señores sanos, señoresenfermos, señores ministros, señores policías, señorespadres, señores hijos, señores heterosexuales, señoreshomosexuales, señores pasajeros, señores diputados, señoresadministradores, señores prestamistas, señores economistas,señores militares, señores intelectuales, señoresmédicos, señores nacidos, naturalizados, residentes en estepaís o en cualquier país, señores pesimistas, señoresoptimistas, señores con utopías, señores individualistas,señores de traje, señoras con encaje, señores solteros,señores casados, 
señorasy señores...
¡NUNCAMAS!


Por laVerdad y la Justicia
Treintaaños...

Escribe: AdolfoPérez Esquivel (*), especial para EL DIARIO

La memorianos ayuda a iluminar el presente y a generar el futuro en la vida de lospueblos y en nuestras propias vidas. La historia es memoria de la vidade los pueblos, que se fue construyendo en el tiempo, entre  luces y sombras,entre el dolor y la resistencia. 
Argentinaes sacudida y violentada por la última dictadura militar y por todaslas dictaduras implantadas en América Latina impuestas a travésde la Doctrina de Seguridad Nacional por los EE.UU. Los golpes militaresy sus mecanismos del terror, metodologías que llevaron al asesinato,torturas, desaparición de personas, destrucción de la capacidadproductiva del país y los miles de exiliados dispersos en el mundo,están en nuestra memoria. 
Son 30 añosen la resistencia por la Verdad y la Justicia. Y en este caminar queremosrendir homenaje a todas las personas amigas, gobiernos y organizacionessolidarias en el mundo, que compartieron nuestra lucha, desde sus lugares,desarrollando campañas y, reclamando ante organismos internacionales,como la ONU, la OEA, la UE, el Parlamento de Europa; y ante gobiernos,iglesias y sindicatos, denunciando las atrocidades cometidas por la dictaduramilitar impuesta desde el 24 de marzo del año 1976 hasta 1983.
En la memoriacolectiva del pueblo, aún quedan asignaturas pendientes que hacena la impunidad jurídica. Es necesario investigar, esclarecer y llevarante la Justicia a los responsables de crímenes de lesa humanidad.      
Podemos señalarel Plan Cóndor, llamado la “internacional del terror”, que extendiósus tentáculos más allá de nuestras fronteras, asesinando,secuestrando y desapareciendo en los traslados  a prisioneros y prisionerasen  operativos entre distintos otros países. Así también,varias empresas nacionales e internacionales, actuaron como cómplicesde la dictadura militar; médicos que avalaron las torturas y sostuvierona los prisioneros para continuarlas, traicionando su misión antela sociedad. 
La asignaturapendiente que poco a poco se va despejando es la recuperación dela identidad de los niños secuestrados y desaparecidos durante ladictadura militar, que hoy son personas adultas que asumen su propia historiay la comparten con el pueblo.
Muchos denosotros somos sobrevivientes de esa época del terror que continuamosen el compromiso de construir los caminos e ideales para alcanzar sociedadesmás justas y fraternas. No podemos dejar de señalar que estoes posible gracias a la solidaridad de las organizaciones internacionales,de sectores de las iglesias y sindicatos que apoyaron las luchas y resistenciadel pueblo contra el autoritarismo de la dictadura militar y sus cómplices.De cada rincón del mundo, de América Latina, de Canadá,de EE.UU., de Africa, de los países nórdicos, de Europa,recibimos solidaridad.
Hacemos memoriay reafirmamos nuestro compromiso de alcanzar nuevos paradigmas de vida,de construcción democrática y la plena vigencia de los derechoshumanos, como valores indivisibles. 
Memoria delucha y coraje de los 100 periodistas que dieron sus vidas para defenderla vida, dispuestos a denunciar las atrocidades cometidas por la dictadura,soportando la censura y las persecuciones. Son símbolo de la dignidadhumana en defensa de la libertad y los derechos humanos.
El ayer yel hoy se entrelazan en sus causas y efectos, sabiendo que aquello quese siembra se recoge y a 30 años de resistencia la lucha continúa. 
Cambian losgobiernos, pero el sistema perverso continúa en su políticade privilegiar el capital financiero sobre el capital humano. Ha condenadoa más de diez millones de argentinos, hombres, mujeres, jóvenes,ancianos y niños a la pobreza y la indigencia, a quienes no sólole han robado los recursos básicos para una vida digna, sino quepretenden robarles la esperanza.
Se nos haimpuesto una deuda externa inmoral injusta e impagable, sin embargo losgobiernos continúan sometidos a los dictados del FMI y del BM, asumiendoel pago de la misma. Hay bases militares norteamericanas en todo el continente.En las hipótesis de conflicto de las fuerzas armadas, el enemigoes el pueblo. Esto nos muestra que los mecanismos e ideologías dedominación no han sido desterradas.
Es necesariohacer memoria y que ésta permanezca en la mente y el corazón.Y tener presente a los pueblos originarios, nuestros hermanos y hermanasindígenas que sufrieron la persecución, la muerte y el olvidoen el genocidio más grande de la historia del continente y en nuestropaís por la llamada “Campaña del Desierto”. La resistenciade los campesinos ante el despojo de sus tierras, y  la historia que serepite en ese ayer y el presente; se venden a empresas transnacionales,se especula y reprimen las protestas sociales, se los margina y las autoridadesy la Justicia miran hacia otro lado. 
Aquellos quese comprometieron en las luchas sociales, hombres y mujeres con idealesde cambiar los mecanismos de opresión y muerte y  de construir caminosde vida y dignidad, son semillas de vida y dieron las suyas, para alcanzarla libertad e igualdad de todos.
Treinta añosde lucha, Memoria, Verdad y Justicia, nos enfrentan con la realidad dehoy. A pesar de todas las dificultades los pueblos están de pie,nuevos aires y horizontes se vislumbran en la vida de los pueblos, soncomo los ríos subterráneos que emergen a la superficie ycambian los cursos de la geografía y la historia. La resistenciay el pensamiento propio se manifiestan en todo el continente, desde lasorganizaciones sociales, hasta gobiernos que comienzan a generar concienciay valores propios e  intentan romper las cadenas de dominación.
Con este espírituqueremos compartir con ustedes y pedirles que se sumen a recordar los 30años de lucha por la Verdad y la Justicia, a los 30 mil desaparecidosque están presentes en la memoria y en la resistencia. El día24 de marzo realizaremos la marcha desde el Congreso a Plaza de Mayo pararecordar a todos aquellos que lucharon por construir una nueva sociedad,que marcaron caminos de liberación de los pueblos, ideales y sentidode vida, para las presentes y futuras generaciones. 
Queda un largocamino a recorrer. A 30 años queremos compartir con ustedes estosmomentos de reflexión, de fortalecimiento propio,   que se manifiestaen todo el continente, desde las organizaciones sociales, hasta gobiernosque comienzan a generar conciencia y valores propios e intentan romperlas cadenas de dominación.   
Con este espírituqueremos compartir con ustedes y pedirles que se sumen a recordar los 30años de lucha por la Verdad y la Justicia, a los 30 mil desaparecidosque están presentes en la memoria y en la resistencia. El día24 de marzo realizaremos la marcha desde el Congreso a Plaza de Mayo pararecordar a todos aquellos que lucharon por construir una nueva sociedad,que marcaron caminos de liberación de los pueblos, ideales y sentidode vida, para las presentes y futuras generaciones. 
Queda un largocamino a recorrer. A 30 años queremos compartir con ustedes estosmomentos de reflexión, de fortalecimiento en la resistencia paralograr que Nunca Más vuelva a suceder lo vivido, no sóloen nuestro país, sino en todo el continente y el mundo. 
Queremos agradecerlesla solidaridad y apoyo que siempre nos dieron y decirles que la lucha porla vida y la dignidad de las personas y los pueblos continúa.
Treinta mildesaparecidos: ¡¡¡Presentes!!! Ahora y siempre!!! CARAJO!!!   
 

(*)Premio Nobel de la Paz.
Artículo desarrollado en nombre del espacioMemoria, Verdad y Justicia, distribuido por SERPAJ (Servicio, Paz y Justicia)


Rogelio Sánchez
Militanciay Rastrojero de doble cabina
Las reflexiones de quien presidió el Concejo Deliberante villamariense hasta el 24 de marzo de 1976
"Desde Córdobavenían jóvenes de los Montoneros a mi casa...Yo les decíaque no compartía el uso de las armas en un régimen democrático,porque así se debilitaba al Gobierno", comentó

"Antes de morirquiero hacer una autocrítica desde mi partido. Nosotros sabíamosque el general Perón regresaba al país enfermo, que se habíanperdido sus mejores años, entonces, muchos de los dirigentes quelo palmeaban con obsecuencia deberían haberse puesto firmes paraevitar que la fórmula fuera Perón-Perón... Habíahombres ya capacitados, como Cafiero por ejemplo, para acompañarloen la fórmula... Con ello se hubiera evitado la debilidad institucionalque supuso Isabel en la Presidencia y la tragedia que significóLópez Rega con poder".
Rogelio Sánchezpresidía el Concejo Deliberante de Villa María cuando ocurrióel golpe de Estado. Al haber muerto el entonces intendente Carlos Pizzorno,este histórico dirigente del PJ local es en la actualidad la máximaautoridad institucional, de aquel momento, que puede brindar su visiónde los hechos. Y accedió a hacerlo para este Suplemento Especialde EL DIARIO.
Conocióa Perón el 28 de octubre de 1944 en Villa Nueva y se abrazóa su figura. Entre 1955 y 1971 fue secretario General de la Comisiónpro Retorno de Perón al País, que lo llevó a recorrerbarrios, pueblos y ciudades "dando esperanza a la gente humilde de queel general vendría nuevamente". Rogelio Sánchez habla conconocimiento de causa, con propiedad.
Estádispuesto a decir cosas que nunca ha dicho, a confesar ante el periodista:"Desde Córdoba venían jóvenes de los Montoneros ami casa de barrio Parque y yo les abría la puerta. Primero me preguntabanpor dónde podían escapar si había una emergencia yluego ponían las armas sobre la mesa. Me pedían que les presentarapibes de su edad, porque sabían que uno tenía llegada a muchísimagente, y querían datos sobre algunos puntos claves de la ciudad.Yo les decía que no compartía el uso de las armas en un régimendemocrático, porque así se debilitaba al Gobierno. Nuncales di nada y nunca me hicieron nada, me respetaban. Yo no estoy en contrade esos chicos que murieron, creo que el tres por ciento de ellos sabíamanejar un arma. Estoy en contra de Firmenich, Galimberti, Pernía,Abal Medina... los que los mandaron a morir y después arreglaron".
 

Las autoridades de Villa María al momento del golpe
Intendente: CarlosPizzorno
Concejo Deliberante
- BancadaJusticialista: Rogelio Sánchez, Delmo Allasino, Beatriz Zucarelli, Ester de Boero y Pedro Echevarría
- BancadaRadical: Daniel Baysre, Marcelo Pierantonelli y Pierina de Osler
- PartidoDemócrata: Raúl Montalvo (remplazado luego por Raúl Torriglia)

El 14 de marzode 1976 Rogelio estuvo en Buenos Aires y regresó a la ciudad condatos concretos de que el golpe de Estado era inminente. "Todos los compañerosde las segundas líneas del Gobierno y los de los sindicatos, sabíanque llegaba el final", comenta.
El día23 de marzo estacionó su auto Unión en la entrada de su casa,junto al jardín, y se quedó escuchando Radio Rivadavia. Lasnoticias confirmaban las presunciones. Los patrulleros ya pasaban frentea su domicilio de barrio Parque. Pero el 24 se presentó en la Municipalidadjunto al intendente Pizzorno. No tardó en llegar el mayor CayetanoTorres, quien les arrebató el mando de la ciudad.
"Se terminabaun Gobierno peronista ejemplar, que siempre trató de hacer las cosasen compañía con los radicales. Compramos más de catorcemáquinas pesadas, compramos las empresas de gas y de pavimento queestafaban a la gente y con el contador Elvio Romani hicimos planes de largoplazo para que los vecinos pudieran acceder... Sé positivamenteque se pasaron un año buscando, removiendo para ver si encontrabanalgo turbio para meternos presos. Fueron hasta la empresa Scorza, de Oncativo,donde habíamos comprado diez máquinas y no encontraron niun café que nos hubieran invitado... Si hasta los viajes a BuenosAires para hacer gestiones los hacíamos en un Rastrojero de doblecabina de la Municipalidad, porque nos salía más barato queel ómnibus... Y en el asiento de atrás, siempre iba un radical,para que las cosas fueran lo más transparentes posible", relata,entre muchas otras cosas, y parece sentirse en paz, pleno, justicialista.
                                                                       SergioVaudagnotto


RamiroRamírez Francisetti, hijo de Noemí Francisetti y Juan Ledesma
"Yo siempresupe la verdad"

"Nací el6 de diciembre de 1973 en Córdoba. Mi mamá, NoemíGraciela Francisetti, era de Villa María como su hermana Elda. Misabuelos se vinieron de Colazo a esta ciudad para instalar una panadería,cerca del centro.

Mi viejo,Juan Eliseo Ledesma, era de Córdoba. Mi vieja lo conoce en la facultad:él, recibido de tornero en el secundario, era delegado gremial delSITRAC-SITRAM en la FIAT y estudiaba Ingenería Química. Mivieja cursaba Psicología. Entraron en la universidad a fines delos sesenta y participaron del Cordobazo (‘69), que fue base para variosgrupos guerrilleros. Después, ambos integrarían el PartidoRevolucionario de los Trabajadores (PRT) y el Ejército Revolucionariodel Pueblo (ERP), que era su brazo armado.
El era muyjoven cuando entró, tenía 18 ó 19 años. Pareceque cargaba con dotes militares, porque al poco tiempo se encargóde las tareas organizativas como la guerrilla en Tucumán o ataquesa cuarteles. Mi viejo llegó a ser la mano derecha de Santucho (líderdel movimiento) y comandó, planeó y organizó el copamientode la Fábrica Militar de Villa María (agosto de 1974).
Al principio,el ERP hacía pequeños operativos de robos de camiones dequeso, de leche, de caudales, pero con el tiempo empezaron con accionesmás grandes. Aunque no todo era acción armada, tambiénse hacía trabajo comunitario en las villas, en materia de educacióny contención social. 
Mi papátambién planifica el ataque al cuartel de Monte Chingolo (provinciade Buenos Aires), pero lo secuestran el 8 de diciembre de 1975, díasantes que se haga esa operación. Lo llevan a Campo de Mayo dondelo torturan hasta matarlo. Le abrieron la panza, le sacaron las tripasafuera y él nunca habló. Se supone  -nada probado todavía-que está enterrado allí junto al cuerpo de Santucho. Dicenque era callado, respetuoso, una buena persona.
Mi vieja,que también estaba en Buenos Aires, muere en un enfrentamiento enla vía pública un día antes del golpe. Tampoco sesabe bien dónde está. Se cree que en una fosa comúnen Boulogne. Yo quedo con mi tía Elda pero sólo un mes, hastaque ella me trae con mis abuelos acá. Al poco tiempo, tambiénla secuestran junto a su compañero Gustavo Ferri.
Por partede mi viejo, se llevan además a su hermana Marta Susana Ledesma(delegada del gremio no docente de Córdoba) y su compañeroIgnacio Comba.
 

Red porla Identidad, Filial Villa María
Quienestengan duda sobre su verdadera identidad, pueden dirigirse a la sede delCispren (Círculo Sindical de la Prensa de Córdoba), donde funciona la delegación local de la red que buscaa los nietos. El teléfono es 453-1158.


La cosa estabajodida así que nos fuimos a Suiza en el ´81, con mi abuela,mi primo y mi tío, que se quedó hasta que volvió lademocracia".

Ramiro cuentasu historia sin dolor explícito. Su mirada no exhibe rencor ni reivindicaciónaparente. No se quiebra en un llanto. 
Sucede quela verdad, toda la verdad, la supo desde siempre y el amor de su entornolo fue amamantando en la vida.
No necesitaque nadie se la cuente. Fue miembro de HIJOS, estudió algunos añosde Comunicación en Córdoba y otros en la Licenciatura enDesarrollo Local y Regional en la UNVM. Ahora atiende una cabañasen Nono, donde vive con su familia. 
Hijo. "Yonunca digo que soy hijo de desaparecidos, sino de gente que la han secuestrado,torturado y matado. El ‘desaparecido’ fue instalado por los mismos militares".
Guerra. "Creoque ha sido una guerra civil sucia en un proceso social e históricoparticular. Pero muchos lo plantean ‘militares contra guerrilleros’; yatrás de ellos estaba gran parte de la sociedad de uno u otro. Videlao la Junta no pudieron haber hecho todo, hubo gobiernos extranjeros, empresariosy gente común que apoyaba aunque tal vez no sabía el horrorque se venía".
Movimientos."Habría que haber estado en ese momento, pero creo que esas expresionesy aquellas violencias nacieron en respuesta a una sociedad muy autoritaria,tanto en la familia y en la educación".
                                                                             Juan RamónSeia

José"Bebe" Musa, diputado provincial hasta el golpe
Entre laoscuridad y el mayor Claro

Veinticuatro demarzo de 1976. Un teléfono suena en la madrugada. "Diputado, losmilitares tomaron el poder", dijo la voz del otro lado de la línea.El legislador provincial del peronismo José Osvaldo Musa ubicóel tubo en el aparato, abrazó a su hijo de siete años quedormía y le dijo al amigo que estaba de visita en su casa de calleLisandro de la Torre y Rioja: "Luis, dieron el golpe".

"Hacíavarios días que se manejaba la información de que el golpemilitar era inminente. Estaba en casa con mi hijo y Luis Landriscina cuandome vinieron a buscar."
El patrullerollegó a las 7 de la mañana del 24. "No te hagás problemaLuis, no hice nada...". Fueron las palabras de Musa antes de subir al móvilque lo llevaría a un padecimiento que jamás hubiera imaginado.
"Nos pusierona disposición del Ejército en forma inmediata, nos esposaron,nos vendaron los ojos y nos tiraron en un camión como si fuéramosbolsas de papas. Uno arriba de otro, amontonados, nos trasladaron a Córdoba.Desde ese momento fui un NN."
El ex legisladorvuelve al pasado. "Estuve un año desaparecido. Nos teníanen La Ribera. Hacían simulacros de fusilamiento, nos sacaban a lamadrugada, esposados y vendados al patio y disparaban... disparaban, unopensaba en qué momento entrarían las balas en el cuerpo".
La familia,el hijo, los amigos que quedaron y los que se "borraron". Imágenesque están allí. "Pude ver a mi familia por primera vez despuésde un año y ocho meses, cuando me alojaron en la Unidad San Martínde Córdoba capital". En diciembre de 1977, para Navidad, le permitierontener visitas.
En su pabellónestaba Braulio López Amoril (el Olimareño). "A Braulio lollevaron por cantar ‘Comandante Che Guevara’, estaba también JaimePompas que fue preso por ser judío (era de la DAIA), el abogadode La Carlota Guillermo Capdevilla, Fierro (el que había sido ministrode Economía de Obregón Cano), Huguito Carreras, Calica Torres".Profesionales, políticos, creyentes, ateos. Todos en el baile. "Nosdaban un baile bárbaro.  Todos los días. Estábamosdurmiendo y entraban con las armas y nos sacaban del pabellón".Esposas, ojos vendados, golpes.
Despuéspasó a la Cárcel de La Plata. "Nos subieron a un helicópteropara trasladarnos. Nos pegaron y patearon constantemente".
"Estuve tresaños y medio preso y un año con libertad vigilada. ¿Porqué? Lo caratularon ‘averiguación de antecedentes’ por supuestavinculación con la subversión."
En setiembrede 1979, otra vez su ciudad, su gente, los pocos amigos que no tuvieronmiedo de abrazarlo. "Tenía que ir todos los días a la Policíaa firmar. ‘El Negro’ Ateca me ofreció trabajo en el Cine (Opera),un día después me llamaron de la Fábrica de Pólvoras.El mayor Claro con su pistola sobre el escritorio me dijo: ‘Usted no puedetrabajar en nada que tenga relación con la sociedad’". Ese díatuvo que decidir alejarse de su Villa. "Le hablé a Luis Landriscinay le conté lo que estaba pasando, no me permitían trabajar.‘Venite a Buenos Aires a trabajar conmigo en la grabadora’, me dijo. Yarmamos las valijas con mi esposa y mi hijo y nos fuimos".
La democraciatodavía estaba lejos. En ese momento, en la partida, todavíareinaba la oscuridad y las palabras de un mayor sugestivamente con apellido"Claro". 
                                                                                      Nancy Musa

Luis JoséBondone, abogado de Bell Ville
Preso juntoa sus hijos

“A los chicosles apasiona mucho la vida en la cárcel. Les atrapa cómorompíamos esa incomunicación estando detenidos. Por eso llevoeste cartón con un orificio y les cuento cómo nos hacíamosseñas por la mirilla. O cómo los presos comunes se solidarizabancon los presos políticos, y nos conseguían lápiz ypapel, por ejemplo”. Luis José Bondone no parece cansarse de repetirmil y una vez su historia, la parte de su vida que cambió la vidade su familia, junto a la de un país. El hombre de 78 añosatiende el teléfono y recibe la enésima invitaciónpara ir a hablar de lo mismo en otra escuela y sin dudarlo acepta, “porquelo importante es no perder la memoria, la memoria tiene que ser permanente".

El particularcaso de Bondone se refleja en su libro "Con mis hijos en las cárcelesdel proceso", el que editado en 1985 va por su tercera edición."Mis recuerdos y la difusión de ellos tiene que ser una cosa permanente",insiste el abogado.
"Los chicostienen que saberlo", dice, al referirse a las charlas que dará hoyen escuelas de Bell Ville, en una de ellas, en los tres turnos. Pero Bondoneno sólo apunta a los chicos: "Cuando yo publiqué mi libromis amigos vinieron asombrados a preguntarme: ‘Lucho, ¿todo esote hacían?’, mucha gente no conoce esto.
Con los hijos."Es muy fuerte, llevar siempre los dos hijos, pensar qué les pasaríaa ellos me ocasionó los cuatro by pass que tengo ahora", dice.
Bondone narracómo fue esa madrugada (a las 5) del 28 de marzo de 1976, cuatrodías después de haberse producido el golpe de Estado: "Acáesperaron que los chicos volvieran. Lisandro (19) estudiaba Abogacíaen Córdoba y Mariano (18) Veterinaria en Río Cuarto. Y cuandovieron que entraron, cayeron dos autos y nos llevaron a los tres. Hastael día siguiente no me di cuenta de la gravedad. Cuando vi que habíanesposado a uno con otro, me dolió enormemente". "En Villa Maríame di cuenta que estaban torturando a los chicos, pero nunca los oígritar", agrega.
No fue poreso. Entre el 24 y hasta el día de su “detención”, Bondonesostiene que en la ciudad “no pasaba nada... tampoco estaban mis hijos”.
"Yo era militantedel Partido Comunista, Lisandro también, pero Mariano no, pero nofue por eso. Acá nosotros tuvimos la terrible desgracia de tenera Raúl Pedro Telleldín, el asesino máximo que huboen la Policía de Córdoba. Era el titular de la divisiónde Inteligencia, la conocida D-2. Ese tipo vino en el '75 a Bell Villecastigado y empezó a detener gente. Detenía homosexuales,barría con prostitutas y empezó con supuestos subversivos".
"Tambiénla rabia llegó hasta el vicepresidente del Colegio de Abogados,le habían puesto una bomba, un montón de bombas pusieronacá. Pero eso fue antes del 24".
Los peoresdías. "El 1 de agosto nos abrieron el pabellón, una cosaextraordinaria. Esto se dio hasta que nos fuimos, el 30 de setiembre, eldía de San Jerónimo; llovía torrencialmente en Córdoba.Llegamos a la penitenciaría de San Martín, donde pasélos cinco peores días de mi vida. Eramos 26 en una celda, orinábamospor un orificio y hacíamos las otras necesidades en un tarro".
"Mi señoraviajó todos los días a Villa María (133 días,sin saber nada de mis hijos) hasta que nos trasladaron. A Lisandro lo dejarony a mí y a Mariano nos llevaron a Sierra Chica".
Allí,Bondone y su hijo Mariano compartieron la celda. “Lo trajeron muy golpeado,pero cuando me vio la espalda se largó a llorar”, dice. De Lisandro,ni noticias por entonces. “Pero pasó lo siguiente: mi señorahabló con un teniente y éste le dijo que yo habíasido trasladado a Sierra Chica con mi hijo mayor, pero el que estaba conmigoera el menor, el mayor quedó en Villa María".
"Con Marianofijamos una tosecita como código, para ubicarnos y saber si estábamoscerca", relata Bondone. "Cuando no escuché respuesta me sentímás tranquilo. Porque lo habrían trasladado, se me ocurrió,nunca pensé lo peor porque estábamos a disposicióndel PEN (Poder Ejecutivo Nacional), desde junio (de 1976). Cuando nos pusierona disposición pensé que nos largaban, pero reciénempezaba esto. Dos veces pedimos la opción de salir del país...ni pelota nos dieron".
Abril del‘77. "Tómelo como un servicio para la Patria". Ese es el únicojustificativo que le dieron, dice Bondone, cuando recuperó la libertad.
Otra vez.El 22 de setiembre de 1978, nuevamente fue detenido y trasladado a La Perla(Córdoba). "Me largaron a los cinco o seis días. Creyeronque estaba en la organización de Asamblea Permanente por los DerechosHumanos. Se puede decir que esta vez estaba feliz, porque me habíandetenido a mí solo".
 
                                                                                 FrancoGazzoli

La miradade una artista plástica
Sobre elReloj de Sol
Cada piedradel monumento lleva el nombre de un desaparecido, como la que se ve enla foto, que recuerda a Eduardo Requena

Escribe:Gabriela Manfredi (*)

“Monumento:obra de escultura o arquitectura destinada a conservar la memoria de unhombre, acontecimiento, etcétera. De esta función se sigueque el monumento ha de tener, desde el punto de vista estético,las siguientes características: es una obra tridimensional hechade materiales duraderos y sólidos; hecha para permanecer en la memoriacolectiva, la obra debe poder ser vista por todos los miembros de una colectividady por el público en general (...) el modo en que el monumento representadebe estar en correspondencia con la tarea de conmemoración”
Diccionariode Estética. Ed. Akal
Como persona involucrada al arte y como ciudadana, siento orgullo de que en mi ciudad natal donde además estoy radicada, exista esta obra-monumento que es el Reloj de Sol, espacio público y transitable que lleva implícito un planteamiento estético e ideológico a la vez, que considero positivo y evolucionado.
 

En la provinciade Córdoba, en noviembre de 1978, se prohibió la enseñanzade la matemática moderna tanto en los colegios como en las universidades.Entre los fundamentos de esta medida, se señaló que era enigmática.Además, dado que negaba los postulados de la lógica formal,era potencialmente útil para los subversivos... al sostener quetodo está sujeto a cambio y revisión... Otra fuente de peligroera su base en la Teoría de Conjuntos, que enseña que losnúmeros deben tratarse colectivamente...
                                         J. Neilson,en Buenos Aires Herald
                                                                    noviembre de 1978

 
Las obras en espaciospúblicos propician actitudes de apreciación y reflexiónen los habitantes de la comunidad.
Tengamos encuenta que la obra de arte constituye un hecho comunicativo que exige serinterpretado y completado por el receptor. Cuanto más habituadoesté el mismo a las manifestaciones artísticas mayor serála lectura crítica y el nivel de demanda. Por tanto, la experienciaestética más pura y genuina. Además, y para mejor,esta obra en particular permite la inclusión y apropiacióndel espacio circundante,  a través del cual las personas puedentrasladarse y desenvolverse, y esto afecta  su actividad sensorial:el espectador ya no está frente sino en la obra. Este concepto departicipación del público implica un acercamiento vivencialque favorece la integración del arte en la vida cotidiana y la desmitificación de la solemnidad o elitismo que suele acompañarlo. 
Pienso que contar con esta obra-monumento nos enriquece culturalmente ya que se trata de una obra de alto nivel estético, simbólico e ideológico.
 

                                           (*)Artista plástica villamariense


Paula Mónaco,de H.I.J.O.S.
Raízy fruto de la dignidad
El grupo escultórico"Descendencia", de la artista Gabriela Manfredi, está dedicado especialmentea los hijos de desaparecidos. Paula Mónaco estuvo en la inauguración

Escribe: Paula Mónaco Felipe (*)

Treinta añosdespués del golpe del ‘76 y, sobre todo, del Terrorismo de Estadoy sus perversos métodos, creo que los argentinos hemos conseguidomuchas cosas. Crecimos políticamente; fuimos capaces de volver alas calles; reaprendimos a organizarnos y seguimos intentando cimentaruna democracia un poco más justa.
En el planonacional, durante los últimos años hubo importantes avancesy victorias en diversos ámbitos, como el judicial. En Buenos Airescomo en Córdoba, obtuvimos la inconstitucionalidad de las leyesy la nulidad de los indultos para algunos pocos casos que, sin embargo,nos permitirán reabrir la mayoría de las causas judiciales.En algunos de estos avances, es necesario señalarlo, influyóla decisión política de algunos sectores del Estado, perofueron gestados indiscutiblemente por el trabajo y la lucha de miles deciudadanos. Organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y personasque del golpe a esta parte eligieron el compromiso y mantuvieron los reclamosde juicio y castigo. 
Desde HIJOSreconoceremos siempre el trabajo y los aciertos de este Gobierno nacional-como de cualquier otro- pero también señalaremos incongruenciasy contradicciones. Así, resulta insostenible que el Estado se pronunciepor la Justicia a los genocidas mientras construye cárceles “VIP”para su eventual condena y les brinda el beneficio del arresto domiciliarioo, cuanto mucho, en dependencias militares. 
Respecto aVilla María, también creo que el balance es muy positivo.Ya no vivo en la ciudad pero recibo información y, cada vez quela visito, veo más espacios de diálogo y debate. Puede parecerpoco, pero dista muchísimo de lo vivido en mis experiencias de infanciay adolescencia. Basta decir que durante mi paso por la primaria y la secundarialas materias de historia nunca “llegaron” al golpe ni al terrorismo deEstado. 
Sin embargo,me preocupa un rumor que circula desde hace algunas semanas: que Memoriasin Tiempo sería trasladado desde la costanera hacia algúnotro lugar y que el objetivo sería hacer de la costanera un paseoalegre.
 

“Los militareshan demostrado su enciclopédica ignorancia”
                                                 JorgeLuis Borges, Nuevo País
                                                                    Buenos Aires, 1983

 
Ante esto, creo necesario señalar que no es casual que Memoria sin Tiempo sea lo que es. Elegimos un monumento megalítico porque, en la historia de la humanidad, es una construcción tan sencilla como simbólica pero decidimos además hacer un Reloj de Sol. Es decir, un instrumento tan antiguo como necesario e incorruptible: un reloj solar avanza indefectiblemente y no se detiene bajo ninguna presión. Un Reloj de Sol en memoria de los desaparecidos nos marca, dolorosamente, las horas en que esas personas nos faltan y nos recuerda, hora tras hora, que también es nuestra responsabilidad revertir al olvido y la impunidad. Entonces, mover al espacio de lugar sería, a mi entender, esconder lo que perturba. Antes que eso nos debemos el esfuerzo de seguir construyendo la justicia y hacer que otro infierno como aquel sea absolutamente imposible.
 

El 29 de abril de 1976, Luciano Benjamín Menéndez, jefe del III Cuerpo de Ejército con asiento en Córdoba, ordenó una quema colectiva de libros, entre los que se hallaban obras de Proust, García Márquez, Cortázar, Neruda, Vargas Llosa, Saint-Exupéry, Galeano... Dijo que lo hacía “a fin de que no quede ninguna parte de estos libros, folletos, revistas... para que con este material no se siga engañando a nuestros hijos”. Y agregó: “De la misma manera que destruimos por el fuego la documentación perniciosa que afecta al intelecto y nuestra manera de ser cristiana, serán destruidos los enemigos del alma argentina”.
                                                                     Diario "La Opinión"
                                                                    30 de abril de 1976

 
Por otra parte, me pregunto ¿qué es la alegría para los impulsores de esa iniciativa? ¿Qué hacemos con lo que no es alegre y festivo? ¿Lo escondemos, lo negamos, lo tapamos con mucho ruido? No siento que Memoria sin Tiempo sea un lugar promotor de la tristeza, más bien lo contrario. Fue construido en la costanera porque es un lugar vivo, transitado y de todos; fue pensado como un lugar tranquilo pero no solemne y creo que lo ha conseguido. 
Por todo esto, no comparto la idea de cambiar de lugar a Memoria sin Tiempo. No creo que deba sacarse el paseo más familiar de la ciudad, no creo que podamos construir la memoria histórica escondiéndola en los rincones y no creo que sea un lugar aterrador. No sé si sea absolutamente alegre pero es testimonio de nuestra historia y, como nos canta Joan Manuel Serrat: "nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Es nuestro pasado y, de eso sí estoy convencida, el pasado tiene que convivir con el presente para tener un futuro digno.
 

(*) Hija de Ester Felipe y Luis Mónaco (desaparecidos). Integrante de HIJOS. Actualmente reside en México
y es periodista de La Jornada


Cine ydictadura
El ruidode las tijeras
"Cuandoescucho la palabra cultura, comienzo a desabrochar mi cartuchera..." Goebbels, en la película "Mefisto"

Hablar decine argentino es todo un eufemismo, con la excepción de la décadadel ‘50 con su época de oro; los vaivenes de los distintos momentospolíticos adversos, como las dictaduras de turno con sus mordazas,dan como resultado una industria escuálida.

El golpe deEstado del 24 de marzo del 1976, profundiza aún más la crisisde la cinematografía nacional tanto en su calidad como cantidad;en ese período se realizó el cincuenta por ciento menos delo que hacía anteriormente y sólo el filme "La Nona" fueaceptado en un festival internacional y fuera de competencia. 
Pero un atisbode censura ya se pergeñaba, después del desplazamiento deHéctor Cámpora; sólo los 14 meses de Octavio Getinoen el ente de calificaciones, permitieron la exhibición de filmesantes censurados de hondo contenido político; así se pudieronver: "Alianza para el Progreso" (1971); "La Hora de los Hornos" (1968);"Operación Masacre" (1972); "El Camino hacia la muerte del ViejoReale” (1968); "México, la revolución congelada" (1971);"Los Traidores" de Raymundo Gleyser (1973); recordemos que en ese entonceshicieron su presentación "La Patagonia Rebelde" (1974), "Quebracho”(1974). También los comentarios indicaban que el propio Perónhabría recomendado cierta censura con "La Naranja Mecánica"de Kubrick, se permitieron "El  Decamerón" de Pasolini y "Ultimotango en París" de Bertolucci, luego retiradas de cartel. Por elaño 1974 ingresa en el ente de calificaciones Miguel Paulino Tato,que continuó con la dictadura militar; dicho personaje fue incluidoen el disco de Sui Generis "Pequeñas anécdotas de las instituciones"con el seudónimo de "Señor Tijeras".
 

"La crisisdel cine argentino es también la crisis del sistema políticoargentino..." 
                                                                                PinoSolanas

 
Las noches más oscuras
 

Con actoresy directores de cine en el exilio, producto de las Triple A, otros se sumaron.Innumerables listas negras de artistas de todo tipo pendían en lostransparentes de los medios y productoras. El primer filme estrenado fuede José Martínez Suárez, "Los Muchachos de antes nousaban arsénico" (1976) y el 8 de julio se estrena la obra máspersonal de Fabio: "Soñar, soñar", luego de dos descomunalespresentaciones en período democrático como "Juan Moreira"y "Nazareno Cruz y el lobo".
"Juan quereía" (1976),  de Carlos Galletini, sufrió las persecucionesde la censura de Paulino Tato. Lo notorio de esta época estuvo dadopor la productora  "Chango-producciones" de Palito Ortega, con bastantede retórica militar conservadora, con filmes acordes a las "buenascostumbres procesistas". Así los cuarteles se abrieron para la pantallagrande como "Dos locos del aire", en amplia referencia a la Fuerza Aéreay "Brigada en acción" en La Policía Federal y, por otro costado,la dupla Ayala-Olivera con Aries Producciones comenzaron con la seguidillade filmes de la pareja Porcel - Olmedo, de características misóginasy procaces de baja calidad ("Encuentro cercano con señora de cualquiertipo"). Sólo por esa época se podría referenciar "LaIsla”, de Doria, que transmitía el clima de encierro asfixiantey el sentido de locura reinante en el momento, como así tambiénlos filmes de Adolfo Aristarain, "La parte del León", "Tiempo deRevancha" (1981), "Ultimos días de la víctima" y "Plata dulce"(1982), en el estertor de la dictadura.
Pablo Szir,Enrique Juárez y Raymundo Gleyser, acompañan a HéctorG. Oesterheald, intelectuales desaparecidos, con el sólo delitode haberse comprometido con la libertad. Una de las artes que másretraso sufrió, producto de una década infame y que hoy,con las nuevas generaciones, muestra ciertos atisbos de renacimiento. 
                                                                                      VíctorAlvez

Fuentes:"Breve historia del cine nacional", Agustín Mahieu; "Cine Argentino",Claudio España. Revista "El Amante"

Músicay dictadura
Canciónde Alicia en este país
CharlyGarcía fue uno de los músicos populares que más escribióy cantó sobre ladictadura durante la dictadura. Con ironía, con poesía, conentrelíneas, intentaba denunciar lo que pasaba en Argentina. Unode los temas más emblemáticos de ese momento fue "Canciónde Alicia en el país", del disco "Bicicleta", de Serú Girán,editado en 1980

Verano de 1975.Un amigo y yo fuimos al primer Cosquín Rock, que por largo tiemposería también el último. En aquellos días,ya operaba la Triple A. Teníamos apenas 15 años y nuestrasfábulas de amor empezaban a desvanecerse como pompas de jabón.
El 24 de marzodel '76 asistíamos, azorados, al comunicado número 1 de laJunta Militar. “Estamos en la tierra de nadie, pero es mía/ Losinocentes son los culpables, dice su señoría, el Rey de Espadas”,Charly García (1980), en disonante contrapunto con Palito Ortega,que aconsejaba (por si no te gustaba como estaban las cosas): "Tirate alrío en la parte más profunda y después cuando te hundassi querés podés gritar". Así era, por entonces, estepaís. “Quién sabe Alicia, este país, no estuvo hechoporque sí...” 
Pero volviendoa aquel verano del '75, mi amigo y yo acomodábamos sillas en elanfiteatro coscoíno para bancarnos las entradas. Durante la pruebade luces, nos escabullimos detrás del escenario, atraídospor el sonido de un piano. Y nos quedamos con la boca abierta. El que tocabael piano era Charly García. Acodado sobre el mueble marrón,marcando el compás con mano robusta y fumando pipa; lo acompañabaLeón Gieco.
 

"He muertomuchas veces
acribilladoen la ciudad,
pero es mejorser muerto
que un númeroque viene y va,
y en mi tumbatengo discos
y cosas queno me hacen mal
Despuésde muerto nena
vos me vendrása visitar"


Cantaban "Elfantasma de Canterville", editado en 1976 e inmediatamente censurado porla dictadura. 
Leóny Charly fueron una revelación. Sobre todo, Charly. Y en adelante,referentes, modelos que trazaron una línea en el rock vernáculo-y en la música popular en general- durante la noche másnegra de la historia del país. Marcaron un rumbo con canciones:"Trenes, jets, aviones, barcos/ se está yendo todo el mundo/ vescómo la cruz del sur está cambiando de rumbo" (1979), unrumbo cuando no había rumbo para muchos de nuestra generación,huérfana ante la dictadura que amordazaba, amonestaba y encanabaaunque más no fuera para meternos miedo, mientras juraba que losargentinos éramos derechos y humanos.

¿Ypor casa...?

En noviembredel '76, un puñado de adolescentes, en Villa María, organizamosel primer festival de rock. Fue en el teatro de Luz y Fuerza.
Por entonces,un Winco era una trinchera mientras "Un río de cabezas aplastadaspor el mismo pie/ juega cricket, bajo la luna”, Canción de Aliciaen el país, otra vez García. 
“Estamos enla tierra de todos, pero es mía/ Los inocentes son los culpables,dice su señoría, el Rey de Espadas (...) Estamos en la tierrade nadie, en la vida/ sobre el pasado y sobre el futuro, ruinas sobre ruinas,querida Alicia".
"No cuenteslo que viste en el espejo, no tendrás poder, ni abogados ni testigos.Enciende los candiles que los brujos piensan en volver, a nublarnos elcamino”. 

Para ira votar

Asífuimos pasando el tiempo, y estalló el monstruo grande que pisafuerte: "El jefe de los chicos toma whisky con los ricos, si querésescucharé a la BBC, aunque quieras que lo hagamos de noche (...)Pero no bombardeen Buenos Aires".
La guerrade Malvinas terminó y la dictadura se vino a pique como un Mirage.Entonces, el ebrio rey de espadas, no tuvo más remedio que abrirlela puerta a la democracia, destronado por el peso de la realidad y su propiaenfermedad.
Y en el umbralestaban, Charly y León, como frente a aquel piano allá enCosquín, sosteniendo la misma actitud y la misma bandera.
Bajo esa bandera,miles de pibes argentinos, pasamos los años de plomo, creyendo enalgo, en un puñado de canciones que los dinosaurios no pudieronhacer desaparecer. Pero los dinosaurios, van a desaparecer.
                                                                             SergioStocchero


Literaturaen la dictadura
Letra ylucha










Rodolfo Walsh, periodista

Escribe:Dolly Pagani (*), especial paraEL DIARIO

Por razonesde oficio o por exigencias generacionales, creo, se me pide escribir sobreel comportamiento de la literatura local en el ámbito de la represiónmilitar que azotó al país en la década del ‘70. Estemarco, por lo  reducido, me veda el  abordaje a “OperaciónMasacre”  y “Carta Abierta a la Junta Militar” de Rodolfo Walsh o“Mascaró, el cazador americano”, de Haroldo Conti o los últimostítulos de Paco Urondo, obras que, desde mi perspectiva, iluminanheroicamente  el cruento escenario de la dictadura argentina.
Insegurosen la búsqueda dentro de un panorama oscuro que nos devuelva laverdad, nos aproximamos a los acontecimientos, donde el terrorismo, aquí,“aparentemente” se vivió bajo la discreta luminosidad de las provincias.Por eso, no seremos ni taxativos ni contundentes. Hay cosas sepultadastodavía, hay silencios y ocultamientos, más allá omás acá de las pruebas o de las evidencias. ¿Cuándosaldrá a la luz esta historia, la nuestra, la de esos protagonistassemi-anónimos, que sufrieron acusaciones, persecución y condenasinmerecidos, nombres que se guardan en las listas negras de los archivosdel diablo? Es verdad, no tenemos a nuestro alcance producciones que atestigüen,que confirmen estas apreciaciones; en ese caso, la literatura los salvaríadel olvido. 
En mi condiciónde trabajadora de la cultura desde tiempos “inmemoriales”, atenta al compromisoque asume el escritor en horas cruciales, fui testigo del desánimoy la impotencia en la acción directa, en medio de la confusión,el temblor y el miedo. Se secó la tinta, frente al papel inmóvil.La literatura fue vencida por la dolorosa experiencia humana y el escritorno pudo contentarse con poemas dulzones ni con incomprensibles requiebrosverbales. Pasaba acá lo que en todos los países oprimidos,tal cual lo dice desde La Habana, Rodolfo Walsh en “Carta a Roberto FernándezRetamar”:
 “…Eneste clima, comprenderás que las únicas cosas sobre las queuno podría o desearía escribir, son aquellas que precisamenteno puede escribir, ni mencionar; los únicos héroes posibles,los revolucionarios, necesitan del silencio; las únicas cosas ingeniosasson las que el enemigo todavía desconoce; los posibles hallazgosnecesitan un pozo en que esconderse; toda verdad transcurre por abajo,igual que toda esperanza; el que sabe algo, no lo dice; el que dice algo,no lo sabe; el resultado de los mejores esfuerzos intelectuales se quemadiariamente y, al día siguiente, se reconstruye y se vuelve a quemar.
Este cambiodoloroso es, sin embargo, extraordinario; para algunos, la vida estáahora llena de sentido, aunque la literatura no puede existir. El silenciode los intelectuales, el desplome del boom literario, el fin de los salones,es el más formidable testimonio de que, aún aquellos queno se animan a participar en la revolución popular en marcha, lentamarcha, no pueden ya ser cómplices de la cultura opresora, ni aceptarsin culpa el privilegio, ni desentenderse del sufrimiento y las luchasdel pueblo que, como siempre, está revelando ser el principal protagonistade toda historia…”.
En relacióna nuestra circunscripta realidad, ya lo dije sin preámbulos: notenemos documentos que atestigüen, ni confirmen, al menos a nuestroalcance. Hubo posturas tomadas, claramente asumidas, docentes cesanteadosy condenados, intelectuales perseguidos. Los militares se acercaban a lasinstituciones culturales como la SADE (Sociedad Argentina de Escritores),solicitando las listas de socios, para tachar, excluir o señalar.Damos fe de este atropello, porque las actitudes de censura se repetían.Se requisaban bibliotecas particulares, en busca de material “peligroso”capaz de dañar la buena salud del pensamiento argentino. Muchoslibros se perdieron bajo las llamas, otros sepultados bajo tierra comocadáveres sin huesos, porque era el libro, el instrumento vital,el testigo viviente, capaz de contar la historia a las nuevas generaciones.El texto se convirtió también en protagonista porque abría un peligroso campo de batalla, donde se defendían los derechos primordialesdel hombre como la libertad y la justicia.
En los añosprevios al Golpe del ‘76, el candidato a presidente  de la SADE Central (para el período 1975 - 1977 ), visitó nuestra filialpara exponer su programática futura y sugerir el accionar de lasSADE del interior del país. Ciertamente, este discurso recurrente:rechazo a toda censura, registrado en un artículo del periódicoMomento, de nuestra ciudad,  se perdería, después, enel olvido. Una consigna que se revirtió en los años siguientesy se convirtió en la apoteosis de la represión y la mordaza.
(A títulopersonal refiero una anécdota estremecedora: en una libreríade Río Cuarto, se exhibía un libro de tapas verdes, de 348páginas, amordazado por una faja que decía: “Clausurado”.Era “Vil & Vil” de Juan Filloy, libro que el autor me obsequiara conesta dedicatoria: “A Dolly Pagani... afectuosamente, esta novela anti-golpista”). 
Este paréntesisnos resulta ejemplificador, porque nos permite deducir el no cumplimientode los propósitos consignados en la nota periodística aludida,de la cual rescatamos el siguiente párrafo:
“Los reportajesse hicieron por LV28 Villa María y por Canal TV2: en la oportunidadse hizo hincapié sobre la realización de los planes a llevara cabo en el período 1975-1977 en las áreas política,cultural, gremial, etcétera.
Sobre lo primero,Ratti afirmó que se abogaría por la libertad de expresióny rechazo a todo tipo de censura, repudio a la violencia y el terror, defensadel patrimonio cultural de la Nación. Asimismo hizo referencia alpropósito de continuar dentro de la institución con la políticafederalista iniciada en la presidencia de Dardo Cúneo y continuadapor la de María de Villarino”.
En nuestraciudad, el silencio contenido con dolor y con bronca, se desplomódespués, valientemente, en las voces jóvenes de los poetascomprometidos con la verdad, empuñando la escritura como únicaarma de defensa contra el olvido.
Condenadoso redimidos, los escritores de la dictadura, dejaron huellas de libertadpara las nuevas generaciones. En este sentido los juicios son siempre provisorios,circunstanciales y relativos. Todo vale o no, según la intencióndel corazón. Para denunciar o justificar, para exaltar o condenar,el escritor crea un lugar sagrado, para buscar la paz.
                                                   (*)Escritora villamariense


 
La política económica de Martínez de Hoz y sus consecuencias
De tablitasy bicicletas
Escribe: Daniel Parodi (*), especial para EL DIARIO

La política económica implementada por José Alfredo Martínez de Hoz tuvo consecuencias trágicas para el país, no sólo durante la dictadura
militar de 1976, sino que continuó mucho después con el advenimiento de los gobiernos democráticos.
En esta notano nos detendremos en aspectos puntuales de la economía políticani las políticas sociales de los gobiernos de 1976 en adelante,como así tampoco de la continuidad de esas políticas, queen algunos momentos de la historia estuvieron en los gobiernos democráticos.Sólo se comentarán algunas características del últimogobierno militar.

A comienzosde 1977 el ministro de Economía del Gobierno militar,  Martínezde Hoz, puso en marcha el ensayo económico que se llamó "latablita": se trataba del sistema de devaluaciones preanunciadas que, complementariocon  la "ley de entidades financieras", inició un proceso conocidocomo la "bicicleta financiera" o la “especulación”. 
La Ley deEntidades Financieras tenía por objetivo liberar el mercado de divisasy otorgaba garantías a los depósitos de plazo fijo. 
Implementóun plan basado en el liberalismo monetario, apoyado por la banca extranjeray organismos financieros internacionales y terminó con las intervencionesy regulaciones del Estado (protección del mercado interno, subsidioa empresas). También dictaminó el congelamiento de sueldos.
Por estasmedidas, entre otras, en la Argentina, las Pymes sufrieron una devastadoraacción que las hizo prácticamente desaparecer y tuvo lugarel comienzo el proceso de desindustrializacion por la imposibilidad decompetencia de la industria nacional con productos importados. A modo desoluciones, se ensayaron recetas provenientes del neoliberalismo, situaciónque aumentó aún más la crisis de nuestra economía.
 

Algunas de las empresas beneficiadas con la estatización de la deuda
PérezCompanc, Techint, BGH, Sideco, Fate, Autopistas Urbanas, Celulosa Argentina, Acindar, Bridas, Alpargatas,  Siderca, Sevel, Mercedes Benz, Esso, Fiat, Ford, Pirelli, Loma Negra, Banco de Italia, Banco Río, Banco Francés, Banco de Londres y Banco de Galicia.

Consecuencias
 
Las consecuenciasfueron el quiebre de las industrias, un gran endeudamiento externo y unagran inflación al finalizar el proceso dictatorial.
Durante lasegunda etapa de la Industrialización por Sustitución deImportaciones, comenzó la necesidad de atraer capitales extranjeroscon el fin de diversificar la industria. Eso se implementó medianteel otorgamiento de ventajas de localización (que provocóun ingreso extraordinario de empresas multinacionales en el país),y la suba de intereses respecto del mercado internacional. Se abrióla economía a la competencia exterior, por lo que ingresaron productosextranjeros sin regulación ni control alguno. 
A partir deallí, los negocios más rentables se alejaron brutalmentede la actividad productiva y se centraron en la especulación financiera,obteniendo ganancias desmedidas.
Para entonces,la producción industrial quedó en manos de grandes gruposeconómicos y multinacionales, quienes para asegurar la rentabilidad,lograron protecciones y privilegios del Gobierno militar como sobrepreciosen las compras del Estado, rebajas impositivas, subsidios de las empresasestatales de servicios y la Ley de Promoción Industrial.
El Gobiernomilitar destruyó a los actores sociales del momento, en alianzacon los grandes grupos económicos; sindicatos y partidos políticosfueron prohibidos, permitiendo así la supremacía de los interesesextranjeros por sobre los de las empresas locales y sus trabajadores. 
En fase finalde la economía del régimen militar, que fue desde 1981 hasta1983, confluyeron la grave crisis económica y la notoria debilidadpolítica del Gobierno militar luego de la derrota en la guerra deMalvinas. Fue el comienzo de las políticas económicas tendientesa reducir el sobreendeudamiento de empresas privadas, resultado de la faseanterior. Se estatizó gran parte de las deudas externas privadas.Muchas empresas fueron beneficiadas con esa medida extraordinariamenteperjudicial para el país y, en ese momento, la titularidad del BancoCentral era ejercida por Domingo Cavallo.
 
                                                     (*)Periodista económico


Botas ybotines
Escribe:Ezequiel Fernández Moores (*)

Mario Kempesse largó a llorar apenas se enteró del golpe. Su llanto alertóa varios de sus compañeros. El presidente de la Delegación,Pedro Orgambide, recibió una comunicación telefónicadesde Buenos Aires informándole que la Selección debíacumplir ese día con su partido y seguir con el resto de la gira.“Yo me enteré por el golpe a través de Muñoz y élnos tranquilizó diciendo que por suerte no había desgraciaspersonales ni derramamiento de sangre”, recordaría luego Orgambide.La particular apreciación del “Gordo” Muñoz, casi un comunicadode la Junta, no satisfizo a todos. Algunos jugadores, como HéctorScotta y el propio Kempes, dijeron que querían volver a la Argentina.Se hizo una reunión y la mayoría decidió que habíaque seguir adelante. En medio de esa conmoción, revelada por algunosjugadores de aquel equipo, Argentina salió al campo y venció2-1 a Polonia, dando vuelta el marcador con goles de Héctor Scottay René Houseman. Aquel partido se jugó en Chorzow, una ciudadindustrial de 150 mil personas del sur de Polonia, y sirvió a laJunta Militar para decir que ese día, 24 de marzo de 1976, todoseguía funcionando normalmente en la Argentina. 
Los primeroscomunicados de la Junta de aquel miércoles 24 de marzo hablabande suspensión de derechos, intervenciones y prohibiciones. Peroel número 23 informaba que se interrumpía la transmisiónde la cadena nacional para permitir la difusión en directo del partidoArgentina- Polonia. El fútbol volvió a ocupar a la Juntaen la primera reunión celebrada por sus integrantes el día24. El almirante Emilio Massera comunicó al general Jorge RafaelVidela que Argentina debía confirmar su decisión de organizarla Copa Mundial ‘78. “Costará sólo 70 millones de dólares”,le dijo Massera a Videla. Alguien intentó explicar luego que lasobras demandarían una inversión mayor, pero Videla no sepreocupó. “Aunque cueste cien millones no hay problemas”, señaló. 
 

“Veinticinco millones de argentinos”, como decía el jingle militar, terminaron pagando más de 700 millones de dólares.

El 25 de marzo la Junta recibió de manos del deporte una de las primeras adhesiones. La dio el presidente de la Confederación Brasileña de Deportes (CBD), almirante Heleno Nunes. “Tal vez sea la mejor garantía de la Copa del Mundo en Argentina”, dijo Nunes. Al día siguiente arribó a Buenos Aires una comisión de la FIFA, para inspeccionar las obras del Mundial, encabezada por el alemán Hermann Neuberg, SS en los tiempos de Hitler. “El cambio de Gobierno no tiene nada que ver con el Mundial. Somos gente de fútbol y no políticos”, dijo Neuberger. Más claro aún fue el propio mandamás de la FIFA, Joao Havelange. El 28 de marzo decía desde el exterior que “la Argentina está ahora más apta que nunca para organizar el mundial”. Recibiendo a la FIFA en Ezeiza aquel 25 de marzo estaba ya el almirante Carlos Lacoste, la bota que Massera puso dentro del deporte, para manejar el poder y los negocios. 
Lacoste convocó a sus oficinas en el Ministerio de Acción Social al presidente de Boca Juniors, Alberto J. Armando, y le sugirió que pidiera la renuncia a toda la cúpula de la AFA. Su presidente, el médico de la UOM David Bracutto, rechazó el convite. Pero el 30 de marzo la dictadura bloqueó las cuentas de la AFA en el Banco Central y Bracutto debió abandonar su cargo. La Marina y el Ejército libraron una batalla para ver quién se quedaba con la pelota. Ganó Massera y el 1 de mayo de 1976 el voto obediente y mayoritario de los presidentes de los clubes de fútbol permitió al abogado Alfredo Cantilo convertirse en el nuevo presidente de la AFA. 
Si la dictadura precisó a la AFA de una fachada democrática, distinta fue la situación en la Confederación Argentina de Deportes (CAD). Allí fue designado interventor Miguel Angel Bruno, allegado al general Reynaldo Bignone. En el Comité Olímpico Argentino ( COA) el régimen urdió una trampa derrocando al tirador Pablo Cagnasso. Rodríguez sigue aún hoy en el COA y Bruno es su vicepresidente. La palabra “desaparecido” golpeó al fútbol al mes de producido el golpe. El 23 de abril de 1976 las capuchas se llevaron a Norberto Julio Morresi, de 17 años, hermano de Claudio, el jugador que luego actuó en Huracán y River, una de las pocas voces del fútbol que jamás se escondió para repudiar activamente la represión. Casi al mes siguiente, el 17 de mayo de 1976, la dictadura tuvo su primera muerte en las canchas. Estudiantes y Huracán jugaban en La Plata y en la tribuna visitante apareció un cartel de Montoneros. En medio de la batahola cayó muerto de un balazo Gregorio Noya, que estaba en la platea acompañado de su hijo pequeño. En 1976, según recuerda el periodista Amílcar Romero, en su libro Deporte, Violencia y política la AFA hizo disputar una cifra récord 752 periodistas y fue bajo la dictadura cuando las barra bravas, como dijo Roberto Perfumo, “ganaron su lugar al sol”. Aquel mes de mayo, el día 23, el triunfo de Víctor Galíndez en Sudáfrica y ante Richie Kates y el asesinato de Ringo Bonavena en un burdel de Nevada ocultaron otra pequeña noticia publicada por los diarios: el hallazgo de los cuerpos acribillados de los legisladores uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz. 
Util para la dictadura, al deporte también le llegó la censura. El interventor de las radios Splendid y Excelsior, vicecomodoro Jorge Pedrerol, transmitió órdenes superiores y prohibió en esas emisoras cualquier “comentario adverso” a la selección y a su técnico, César Menotti. Videla, en tanto, elegía deportistas para almorzar con “jóvenes sobresalientes”, el 21 de setiembre de 1979: entre los elegidos estaba Alberto Tarantini y Claudia Casabianca, años más tarde involucrados en causas por drogas. El 26 de noviembre desaparecía Claudio Tamburrini, arquero del club de Almagro. Fue torturado y privado de su libertad hasta el 24 de marzo de 1978. Pasó 120 días en el centro de tormentos clandestino instalado en el oeste del Gran Buenos Aires bajo el nombre de Mansión Seré. 
Irónicamente uno de los hombres que tuvo bajo su cargo la Mansión Seré fue el comodoro Julio César Santuccione, famoso profesor en Mendoza y uno de los tantos militares dirigentes de la AFA, en aquellos años, como secretario del Tribunal de Disciplina y de la Comisión Especial de Reformas al Reglamento. 
Siguiendo los consejos de la agencia Burson Masteller, contratada para mejorar su imagen en el extranjero, la Junta siguió montada al deporte y el 9 de setiembre de 1977 Videla esquivó protestas en su visita a Nueva York fotografiándose con Guillermo Vilas, que unos días después ganaría por primera y única vez el Abierto de Estados Unidos. Aquel mismo 9 de setiembre, más pequeño, se informaba sobre el secuestro del profesor Alfredo Bravo. El ‘77, cuando ya Suárez Mason viajaba en los aviones de YPF para seguir los partidos de Diego Maradona en su club, Argentino Juniors, se cerró con el recordado secuestro de las monjas francesas. Al día siguiente, las portadas en los diarios, sin embargo, se ocuparon en la fecha del fútbol, la final del polo entre el coronel Suárez y Santa Ana y una exhibición de Carlos Monzón en la Rural. Los archivos de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos(APDH) cuentan a 56 desaparecidos en enero de 1978. Uno de ellos es el único deportista federado argentino chupado por los militares. El atleta Miguel Sánchez un tucumano de 25 años que había participado tres veces en la famosa maratón brasileña de San Silvestre, fue arrancado de su casa de San Martín 176, de Villa España, en Berazategui, a las 3.30 de la madrugada del 9 de enero de 1978. Su entrenador, Osvaldo Suárez, una de las máximas figuras del atletismo argentino, siempre creyó que se trató de “uno de los tantos errores de procedimiento”. 
Pero así como en el ‘82 se recordó por la guerra de Malvinas y en el ‘83 la dictadura se despidió sembrando muerte y violencia con un año negro en las canchas, 1978 quedó incorporado como el año del Mundial. La historia sospechará eternamente del 6-0 ante Perú. Lo hará también de los controles antidóping, como reflotó hace unos días en la TV el periodista Aldo Proietto, director de la revista El Gráfico. Proietto era hombre de Lacoste en aquel engendro llamado EAM ‘78. La imagen de Argentina era custodiada desde los micrófonos por José María Muñoz y Raúl Portal atendía a periodistas en la Cancillería. 
En Rosario, a un periodista cuyas crónicas “deformaban la realidad”, le mandaron una señorita. Y cuando se quedó dormido la dama se llevó su credencial, sin la cual no pudo seguir trabajando y debió volver a su país. El día que empezó el Mundial, la dictadura cerró el Hospital Rawson. Y un día antes de la final ante Holanda, Adolfo Peréz Esquivel salió de prisión. Argentina ganó el Mundial el 25 de junio de 1978 y los torturados de la ESMA no escucharon los gritos del estadio de River pese a la cercanía. Ellos se enteraron, porque su represor, el “Tigre” Acosta, irrumpió en el tercer piso al grito de “¡Ganamos, ganamos!”. Obtenida la Copa, El Gráfico, abrió su edición del 4 de junio con una entrevista exclusiva a quien creyó figura de la Copa, el general Videla. Fueron años en que la política abusó del fútbol. Años de Kempes, el Matador. Años de Videla, el asesino.
 

(*) Titular de la Agencia italiana ANSA en la Argentina. Cedió desinteresadamente este artículo concebido originalmente para el diario Página/12


En el departamento General San Martín
Listadode las personas detenidas

Irene Bucco de De Brenil
Graciela Arabaolasa
Alberto Perrachione
Bernardino Calvo
Omar Mignola
Padre Francisco Sorribes
Carlos Alberto Zanini
Susana Barco de Surghi
Marta Zandrino
Pedro Pujol
Armando Torres
Sergio Salvador
Daniel Tudela
Omar Toscano
Miguel Angel Olaviaga
Roque Bienvenido Luna
José Montenegro
Lino Pozzerle
Edgardo Acuña
Carlos Diez
José Antonio Carrizo
Juan Turco
Hugo Ferradans
Mario Balderramos
Eduardo Gessi
Edith Bejo

Prof. Fernández
(...)

Los datos pueden no agotar la lista de detenidos
en Villa María, Villa Nueva y la región


Apuntes
El 32,62%de los desaparecidos durante la última dictadura tenía entre21 y 25 años, el 25,90% tenía de 26 a 30 años, el12,26% de 31 a 35 años, el 10,61% tenía de 16 a 20 años...
Es decir,el 81,36% de los desaparecidos tenía entre 16 y 35 años.Fuente: Nunca Más

“Debido a sunaturaleza, una desaparición, encubre la identidad de su autor.Si no hay preso, ni cadáver, ni víctima, entonces nadie presumiblementees acusado de nada”. AmnistíaInternacional, en Desapariciones, Editorial Fundamentos, Madrid, 1983

“Es posibleque el antónimo de ‘el olvido’ no sea ‘la memoria’ sino ‘la justicia’”.Yerushalmi,en Haciendo Memoria en el país del Nunca Más, EUDEBA, 1997.

En la Argentinaexisten los siguientes organismos defensores de los derechos humanos:Liga Argentina por los Derechos del Hombre (fundada en 1937), Serviciode Paz y Justicia (1974), Asamblea Permanente por los Derechos Humanos(1975), Movimiento Ecuménico (1976), Madres de Plaza de Mayo (1977),Abuelas de Plaza de Mayo (1977), Centro de Estudios Legales y Sociales(1980), Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (1984), EquipoArgentino de Antropología Forense (1984), Madres de Plaza de Mayo- Línea Fundadora (1986) e HIJOS (por la Identidad y la Justiciacontra el Olvido y el Silencio).

“Desde 1976 el Producto Bruto Interno decreció... Desde 1976 la Tasa de Inversión cayó.... Desde 1976se dio una alarmante desindustrialización... Desde 1976 la productividadde la sociedad argentina disminuyó... Desde 1976 los salarios comenzarona caer... En un año el salario real se redujo en un 37 por ciento...Desde 1976 la participación de los trabajadores en la riqueza delpaís cayó del 49% al 31%... Desde 1976 aumentó ladesocupación...”.  Aspiazu y Nochteff, en El desarrollo ausente, FLACSO, Buenos Aires, 1994.


Eduardo Requena, ¡presente!
Eduardo Requenafue secuestrado en Córdoba el 23 de julio de 1976.
Ese día,el docente de Historia y Geografía, egresado del Instituto BernardinoRivadavia, había hecho una pausa a eso de las cuatro de la tardepara tomar un café en el bar Miracles, de la capital provincial.Los testimonios que dieron los sobrevivientes del terror,
dieron cuenta del crudo "interrogatorio" (eufemismo para hablar de las torturas), que padeció durante casi un mes.
Las declaracionesposteriores a su detención permitieron conocer que estuvo presoen el centro clandestino de La Perla y que fue "trasladado" (otro eufemismousado en la época para dar cuenta de la desaparición de laspersonas), en agosto del mismo año.
No se supomás de él.
Requena nacióen Villa María, el 15 de noviembre de 1938. Fue hijo de GuillermaAlonso y Pedro Requena.
Cursóla primaria en los Trinitarios y el secundario, en el Rivadavia.
Las habilidadespara el fútbol lo llevaron a participar en el club River, dondejugó en la primera división.
Antonio Sobrallo sumó al equipo de docentes y trabajadores de la escuela que dirigíacomo preceptor, cuando todavía era estudiante del profesorado.
Como docente,participó activamente en la Unión de Educadores de la Provincia(UEPC) y también impulsó un sindicato que nucleara a lostrabajadores de la educación del sector privado, el Seppac.
Eduardo Requenafue un hombre con ideales, un joven comprometido. La dictadura lo arrancóde su tierra, su familia y su vocación. Pese a todo decimos: EduardoRequena, presente.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".

Teodoro Rüedi, ¡presente!

Teodoro Rüedifue un villamariense que dejó su impronta en la ciudad.

El 23 de agostode 1978, murió en un enfrentamiento con los militares. Ningúnmedio informó de la noticia, por lo que los familiares debieronhacer un periplo para confirmar el deceso y recuperar el cuerpo que estáenterrado en el cementerio local.
"Va a caeren mis manos", le había dicho meses antes del crimen, el entoncesdirector de la Fábrica Militar, teniente Martínez, a la esposade Rüedi, que se había entrevistado para pedir por su marido.
Al conoceresa sentencia, supo que debía pasar a la clandestinidad.
Teodoro Rüedinació el 4 de febrero de 1939 pero fue registrado dos añosdespués.
Se crióen la casa donde se imprimía El Heraldo, un periódico local.
Las vueltasde la vida lo llevaron a vivir de niño en la cárcel del barrioBelgrano, porque su abuelo había sido nombrado director del establecimientopenitenciario.
La escuelaprimaria la comenzó en el José Ingenieros y la concluyóen el Agustín Alvarez como abanderado.
Al terminarel secundario, en el Colegio Nacional, tuvo un gesto que lo ennoblece yhabla de los ideales y hombría de bien de Rüedi. El, por supromedio, había sido merecedor de una Medalla de Oro, pero la resignópara entregársela a un compañero, porque lo creíamás meritorio.
El director,consciente de la nobleza, instituyó un nuevo reconocimiento: eldel honor.
Con su títulose fue a Córdoba a estudiar arquitectura. Allí conoce a sumujer en la puerta de un departamento. No se separaron más, hastaque tuvo que pasar a la clandestinidad.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".

José Sorzana, ¡presente!
No se conocenmuchos datos de la biografía de este hombre que está vinculadoa una familia villamariense y que fue desaparecido en la dictadura.
Fue a BuenosAires donde se casó con María Marta Badano.
Sorzana tuvouna hija, que fue criada con sus tíos en Villa María.
Por añosno se supo nada de su historia ni de su vinculación con esta ciudad,dado que el procedimiento del que fue víctima se hizo en BuenosAires y no era oriundo de Villa María.
La pequeñahija de Sorzana creció aquí, al amparo del cuidado amorosode sus tíos, que la sumaron como una hija más.
Hoy, ya esuna mujer. Sigue viviendo en Villa María y es un testimonio de latragedia que se llevó a su padre en la juventud.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".

Susana Libedinsky, ¡presente!

Susana BeatrizLibedinsky nació en Tigre, Buenos Aires, el 8 de febrero de 1958.Su padre Roberto Libedinsky fue un odontólogo villamariense y antesque naciera Susana, se mudaron a Buenos Aires.

Roberto eraun militante social y por eso era común que juntos fueran a lasvillas de emergencia a trabajar con los más pobres, ayudando nosólo económicamente, sino desde el concepto de promociónhumana.
Susana estudiómaestra jardinera y, además, era amante de las letras. En testimoniosposteriores se hace referencia a los poemas que escribió en su juventud.
El 18 de mayode 1976, fue detenida en su domicilio en Tigre.
Los testigosrelataron el violento operativo tras el cual, se llevaron a Susana, dejandotodo, especialmente libros, destruido.
Nunca Másse supo más de ella.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".

Noemí Francisetti, ¡presente!
NoemíGraciela Francisetti nació en Colazo. Ya radicada en esta ciudad,cursó sus estudios en el Instituto del Rosario y luego el profesoradoen el Rivadavia.
Como maestrarural, dio clases en escuelas de Ballesteros y La Herradura.
Fue asesinadaun día antes del inicio de la dictadura, el 23 de marzo de 1976.Tuvo un hijo, Ramiro, quien se crió con sus abuelos en esta ciudad(ver nota "Yo siempre...).

Juan Ledesma, ¡presente!

Juan Eliseo Ledesma,esposo de Noemí Francisetti y padre de Ramiro, fue secuestrado enBuenos Aires, el 8 de diciembre de 1975.

Era el representantede esa clase (hoy prácticamente desaparecida) de obreros y estudiantes,dado que partía su tiempo en duros jornales de trabajo, con lasclases de la facultad de Ciencias Económicas, en la UniversidadNacional de Córdoba.

María Elena Viola, ¡presente!

Hija de JoséViola y Nélida Torres, María Elena Beatriz Viola nacióen Villa María, el primer día de febrero de 1951.

Fue alumnade la escuela Rivadavia y al terminar el secundario, partió haciala capital provincial para estudiar agronomía en la UniversidadNacional de Córdoba.
Allíconoció al amor de su vida, el ahora abogado Juan Konkurat, conquien tuvo tres hijos: José Marcos, Juan Pablo y Alfredo Francisco.
MaríaElena estudiaba, criaba sus hijos y reivindicaba las utopías deun mundo mejor.
Para los dictadores,esa vitalidad era subversiva.
Ya le habíanallanado el departamento en el que vivía con su familia en 1976y por eso resolvieron trasladarse a Buenos Aires.
Fue en esaciudad donde la detuvieron, en un día de setiembre de 1977.
Allícomenzó el peregrinar de su esposo para pedir datos y conocer suparadero.
Como tantosmiles de argentinos, presentó un recurso de Hábeas Corpus.El recurso le fue denegado, pero recién en 1981, cuando la peoretapa del infierno estaba terminando.
Ayer, Konkuratpudo hablar de su experiencia y del recuerdo de la madre de los hijos enel acto del Instituto Rivadavia, de donde era egresada María Elena.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".

Eduardo Valverde, ¡presente!
Eduardo JorgeValverde fue un activo militante desde su juventud.
EstudiabaAbogacía y en ese carácter, fue delegado de la FederaciónUniversitaria de Córdoba y de la Argentina.
Ya recibido,priorizó la defensa de los presos políticos.
Fue tambiénsecretario Técnico de la Gobernación desde 1973 a 1974, duranteel período de Ricardo Obregón Cano.
Nacióel 26 de octubre de 1939. En Córdoba, conoció a la villamarienseMaría Elena Mercado, hija de Berta Rodeno de Mercado.
Se casarony tuvieron dos hijos: Juan Facundo e Hipólito Atilio, quienes secriaron en esta ciudad ante la ausencia de su padre.
La historiade Valverde es particular.
Los militaresfueron a la casa y ante la ausencia de éste, le dejaron indicadoa la esposa que debía presentarse en la comisaría.
Como abogado,acude a la citación acompañado de dos defensores: Jorge AlbertoFurke y José Lisandro González.
Fue el mismo24 de marzo de 1976. Al llegar, los uniformados le dicen que al únicoque querían era a Valverde y allí comienza su calvario.
Quedódetenido y fue trasladado al centro de torturas de La Perla.
Testimoniosposteriores, dan cuenta que fue asesinado el 27 de marzo de ese mismo año.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".

Luis Mónaco, ¡presente!
Muchos periodistasengrosan la lista de desaparecidos. 
Luis Mónaco,casado con la villamariense Ester Felipe, es uno de ellos.
Al igual quesu mujer, fue secuestrado del departamento que habitaba en esta ciudadel 10 de enero de 1978.
Por añossu familia lo buscó sin obtener noticias hasta que, finalmente,supieron por testimonios de personas cercanas, que fue fusilado 10 díasdespués de su detención.
Mónacotrabajaba con su suegro en el Mercado de Abasto de esta ciudad, pero disfrutabael "vicio" de escribir en periódicos locales.
Con los sueñosintactos, el periodista fue asesinado cuando sólo tenía 23años.
Su hija, esintegrante de la agrupación HIJOS que lucha para que nunca másel país esté sembrado de muerte.
Materialextraído del libro de Elvio Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado"Un cacho de memoria".

Ester Felipe, ¡presente!
Cuando losmilitares ingresaron a la casa de los Felipe, en barrio Rivadavia, Paulatenía sólo 25 días.
En un violentooperativo, se llevaron a la pedagoga villamariense Ester Felipe y la detuvieronen el centro clandestino de La Perla, donde fue sometida a torturas.
Diez díasdespués, fue fusilada junto a su esposo, Luis Mónaco.
Teníasólo 23 años.
La familiase abocó al cuidado de Paula y a buscar por cielo y tierra a suhija.
Reciénocho años más tarde, tuvieron la peor de las noticias, portestimonios de los compañeros de celda.
Fue un golpeduro para los Felipe. Quienes acompañaron el velatorio de la madrede Ester, recuerdan la desgarradora frase de Gregorio, el padre, quiendijo que a su mujer la mató el dolor causado por los militares.
Tal vez, ellos,como familia, representan el símbolo de lo que la dictadura no sepudo llevar: la dignidad, porque cada uno, en su actividad, representaun vivo testimonio de las utopías y las luchas que no pudieron callarpese a tanta muerte.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".

Elda Francisetti,¡presente!
Elda MaríaFrancisetti es hermana de Noemí y, como ella, fue víctimadel terror.
Desapareciódespués de haber sido secuestrada en mayo de 1977, en la CapitalFederal.
Del mismogrupo familiar, desapareció Marta Susana Ledesma, hermana de JuanEliseo, padre de Ramiro.
Marta estabacasada en Río Cuarto y su trabajo se desarrolló en la UniversidadNacional.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".

Alberto Garbiglia, ¡presente!

Alberto ArmandoGarbiglia era de Santa Eufemia, pero como tantos otros, decidió estudiaren Córdoba.  

A partir delmomento en  que comenzó a sentirse perseguido por los sicariosdel régimen, los encuentros con sus padres y hermanas teníanlugar en Villa María. 
El caso desu desaparición se hizo público 28 años después,a través de una nota de Jesús Chirino en EL DIARIO.
Rosa Ana,hermana de Alberto, vive en Villa María desde hace treinta años.Ella rompió el silencio y relató el calvario que viven desdela desaparición.
Dijo que lafamilia proviene de la localidad de Santa Eufemia. Allí nació,en julio de 1953, Alberto Armando Garbiria, el mayor de tres hermanos.Jugador de fútbol en su juventud, se lucía como númerotres en el equipo local, el Club Rural Los Patos.  
Como defensorformó parte de aquel histórico grupo que permitióque la institución volviera, luego de varios años, a subira lo más alto del podio cuando logró el campeonato regionalde 1972. 
Luego de realizarsus estudios secundarios, inició la carrera de Medicina en la UniversidadNacional de Córdoba.  
La hermanarecuerda que en 1977 “estaba haciendo materias de tercer año”. 
Pero no pudoseguir adelante con sus  sueños. Fue otra víctima dela dictadura.
No hay fechacierta de la desaparición de Alberto. Se calcula que sucedióentre junio y los primeros días de julio de 1977. La familia tampocotiene datos certeros de su detención. 

Enrique Apfelbaum, ¡presente!

Aldo Enrique Apfelbaumera un inventor de oficio. 

Nacióen el año ‘32. Su hermano Raúl se radicó en VillaMaría.
Aldo Enriquecursó la primaria en la localidad de Las Rosas y los estudios secundarioslos realizó en la Escuela de la Armada.
Ante el difícilpanorama que se vivía en el país, prefirió orientarsehacia la electrónica y por eso puso un taller de reparaciónde televisores en la capital provincial.
Allílo encontraron los dictadores, el 17 de junio de 1977.
Fue arrancadodel taller y secuestrado. Nunca más se supo de él.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".

Marta Sosa, ¡presente!
Marta Sosafue secuestrada en Córdoba el 10 de enero de 1976, cuando todavíano estaba declarado el terror, pero la Tripla A sembraba muerte en todoel territorio nacional.
Ella fue hijade Jerónimo Sosa, “Jeromito”, como lo conocían todos en VillaMaría. Jeromito fue uno de los fundadores del Club Alumni.
Desde pequeña,Marta mostró vocación de servicio y estudió el magisterioconvencida de que la educación era una herramienta poderosa parael desarrollo.
Con su títulode maestra quiso seguir estudios en Córdoba, para perfeccionarseen la Universidad.
Tenía32 años cuando la secuestraron. Y un hijo, que debió criarsecon su tía en Villa María.
Ella fue defensorade utopías y por eso su nombre está presente.
Datos dellibro de Omar Toscano, pronto a publicarse, titulado "Un cacho de memoria".