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Miércoles 27 de setiembrede 2006
Tierrade todos
Villa Maríaes posible que sea una de las ciudades que más gente de otras latitudesha albergado y aún alberga. Pero lo más curioso, acaso, seaque mucha de esa gente se ha quedado a vivir aquí, ha hecho suyoel lugar, se ha aquerenciado, como suele decirse. Se ha casado, ha tenidohijos y ha conseguido trabajo. Es decir, ha sentado raíces parasiempre.
Sin estadísticasen mano sino por el simple hecho de palpar las sensaciones y las relaciones,esto surge a raíz de la gran cantidad de visitantes transitoriosque con el correr del tiempo han pasado a ser orgullosos ciudadanos villamarienses.
Porque, ala hora de buscar el tema central de este suplemento especial dedicadoa los 139 años que hoy cumple nuestra ciudad, llegamos a descubrira un gran número de hombres y mujeres que han venido para quedarse.
Políticos,deportistas, artistas, profesionales, estudiantes, trabajadores y empresariosde todas las provincias argentinas y extranjeros de todas las latitudes,eligieron el mismísimo centro del país para anidar.
Seguramente,y a lo largo de los años y las décadas, muchos visitantestransitorios que han llegado a la ciudad en busca de trabajo o para formaruna familia, han vuelto a sus tierras. Pero lo que más llama laatención son los que se han quedado.
Un dato llamativode esta Villa María que abre abanicos al mundo, es que la actualintendenta de la ciudad, Nora Bedano, tampoco es oriunda de aquí,sino de Estación Pedro Funes, una parada ferroviaria cercana a SantaEufemia. Tampoco lo es el ex intendente y actual diputado nacional EduardoAccastello, que llegó de La Palestina, ni el defensor del pueblo,José Carignano, proveniente de Camilo Aldao.
Este fenómenoque no descubrimos sino que remarcamos, bien puede acrecentarse en un futurono tan lejano, si decenas o cientos de los estudiantes que cursan en lasdos universidades, deciden adoptar a la Villa como suya.
Hoy, apenaspresentamos un pequeño racimo de ese gran número inimaginario.Algunas experiencias. Hoy, el tema central de nuestro suplemento aniversariode la ciudad, está dedicado, precisamente, a todos aquellos quealguna vez llegaron, vieron luz y entraron. Entraron para quedarse. Parano irse más. Para hacer más grande la población. Paraaportar talento, trabajo y sabiduría. Son villamarienses, por adopción,pero villamarienses al fin. Están en una tierra de todos.

CristinaBoaventura
“Idealpara formar una familia”
Cristina Boaventuranació en San Salvador de Bahía, Brasil, donde en enero de1980 conoció al amor de su vida: un villamariense con el que secasó casi inmediatamente. El 27 de julio del mismo año elmatrimonio ya estaba radicado en esta ciudad, donde concibió treshijos que hoy cuentan con 24, 22 y 20 años.
¿Porqué vino?
Me trajo elamor.
¿Cómose sintió aquí?
Yo soy unapersona que se acomoda. Además, aquí conocí muchascosas nuevas, como el otoño, el invierno y la primavera, ya quesiempre vivía en verano. Pero lo mejor fue conocer muchas lindaspersonas, hacer amigos y también la seguridad, porque me llamabamucho la atención que todos dejaban la casa abierta, el auto conlas llaves puestas...
Esos cambióúltimamente...
Sí,hace unos 12 años, con la llegada de la droga la ciudad empezóa ser más insegura, aunque siempre en menor medida que San Salvadorde Bahía.
¿Quées lo que más le gusta de la Villa?
Esta es unaciudad ideal para formar una familia. El nivel de la educación,el empeño de los maestros para que nuestros hijos lleguen bien formadosa la Universidad... En salud también estamos muy bien. Una vez tuveun accidente y pedí que me llevaran al Hospital Pasteur y no meequivoqué. Es un gran hospital, lo mismo que los Bomberos, que sonexcelentes. Tenemos muchas cosas buenas.
¿Quées lo que menos le gusta?
La droga.Mi casa siempre estuvo llena de amigos de mis hijos, desde jardínhasta el fin de la secundaria. Hablo mucho con los jóvenes y puedodecir que ocho de cada diez han probado la droga. Pasamos de los cumpleañosde 15 con Coca a los cumpleaños de 15 con Fernet con Coca, casisin darnos cuenta. Yo no sé qué podemos hacer como padres,con los docentes, con las autoridades, porque lo que pasa es terrible ynadie dice nada,
¿Seiría?
No. Solamenteseguiría a mi marido si tuviera que irse por trabajo. Es muy lindovivir aquí.

Yang Chung- Shun (Pablo)
“VillaMaría es para siempre”
Yang Chung-Shunes taiwanés. Vivía en Tai Pei, donde tenía su propiotaller de aberturas, pero se sentía agobiado por tanta superpoblacióny la falta de espacios abiertos... Hoy está en Villa Maríay es “para siempre”.
¿Porqué vino?
Allála tierra es muy pequeña, una isla densamente poblada. Yo sentíauna sensación de opresión, porque no hay espacios libres,abiertos... Todas ciudades, todos edificios. Por eso con mi señoranos planteamos emigrar y empezamos a buscar información de todoel mundo.
¿Porqué Villa María?
Teníamosamigos en Buenos Aires y en primer lugar fuimos allí. Pero al pocotiempo sentimos que estábamos en la misma situación, rodeadosde edificios, sin muchos espacios libres. Pasamos dos años en laCapital Federal y empecé a viajar, especialmente a Córdoba.Estuve en Carlos Paz, en Río Tercero y en otras ciudades, pero medecidí por Villa María, a donde llegamos hace ya nueve añoscon mi esposa Carolina y mis tres hijos Carlos, Florencia y Cecilia.
¿Cómoes eso de los nombres?
No, es algovirtual. Estos nombres castellanos no figuran en ningún lado, enningún documento. Elegimos un nombre que nos gustara y lo adoptamospara que a la gente no se le haga tan difícil y nos reconozca mejor,fundamentalmente para los chicos en el colegio (Carlos es actual escoltasuplente en el Manuel Belgrano y su hermana Florencia fue primera escolta,con promedios altísimos, que no dejan de asombrar, siendo que tuvieronque aprender un idioma muy distinto del suyo).
¿Seiría de Villa María?
No, aquírealizo trabajos de impresión, hago algunas importaciones de herramientaspara jardinería e invernaderos... Villa María es para siempre.

DmytroKursov
“Sientocomo si éste fuera mi lugar”
Dmytro Kursovtiene 22 años, nació en Lutugino, Ucrania, hace aproximadamentecinco años que llegó al país y dos que se instalóen Villa María. Estudia Ingeniería Electrónica y trabajaen Nosso. 
¿Porqué viniste?
Por casualidad.Yo vivía con mis padres en Misiones. También vivimos en BuenosAires, pero me fui de casa para buscar la vida, para hacer mi viaje, micamino, del cual escribí un libro. Ahora estoy buscando ayuda paraeditarlo. La cuestión es que así me fui a Mendoza, con intenciónde ir a Chile. En el viaje conocí a una periodista rusa y nos fuimosal sur. Ella tenía muchos amigos en varios países de Latinoaméricay quería que nos fuéramos juntos a Rusia. El asunto es queal final del viaje la acompañé a Buenos Aires, a tomar elavión y de ahí seguí viaje y así lleguéacá. Al primer lugar que fui, fue a la Catedral, porque no teníani un peso. Fui a ver si podía dormir allí. Ahí conocíal padre Pedro, que me sugirió que me quedara a vivir acá.Me consiguió trabajo y comencé a estudiar. 
¿Porqué te quedaste?
Por lo bienque me siento acá, por los amigos que hice, porque me siento comosi este fuera mi lugar. Porque pude traer a mis padres, que estaban enRío Tercero. Porque me siento mejor, porque me siento comprendido. 
¿Quées lo que más te gusta?
La gente.Son muy buenos, muy comprensivos y se hacen amigos fácilmente. Sonmuy abiertos. Vos salís a la calle y te saludan. 
¿Teirías?
Si me toca,sí. Pero nunca olvidaría el tiempo pasado acá. Nose puede saber cuál es el destino de cada uno, pero por elecciónpropia, me quedaría, no me iría; estoy muy bien acá.

GeorginaBedolla
“Aquíla gente me saluda, me conozcan o no”
Georgina Bedollatiene 48 años, es “chilanga”, es decir, nacida en MéxicoDF (Distrito Federal), y hace cuatro años que está en VillaMaría. De profesión, arquitecta y “librera por necesidad”,según ella misma confiesa. 
¿Cómollegaste a Villa María?
Por Internet.Mi estancia aquí se debe a que encontré a Silvio, mi actualesposo, en un salón de chat. Estuvimos un año chateando.Yo me había divorciado, había cerrado para siempre ese capítuloen mi vida y había tirado la llave al río. Pero éltenía otra llave; no sé cómo. 
¿Porqué te quedaste?
Porque todavíaestá viva la razón por la que vine. 
¿Quées lo que más te
gusta de estaciudad?
Que soy unapersona, porque en el Distrito Federal eres sólo un número.Aquí la gente me saluda, me conozcan o no; sean clientes o no, yeso es maravilloso. Pero hay cuestiones culturales muy diferentes entreMéxico y Argentina. Ustedes no piden nada por favor, ni entregannada en la mano. Te lo dejan aquí, sobre el mostrador. Asíhacen los clientes e igual la cajera del supermercado. Silvio me dice:“Alcánzame la sal” y yo me quedo esperando que me diga por favor...Y me quedo esperando. Pero ya me estoy acostumbrando. 
¿Teirías?
Bueno, siterminara mi relación con Silvio, en ese momento, haría unbalance en lo económico y en lo afectivo. Pero me siento a gustoaquí, no sé si me iría. 

SandraNeira
“Vine apasear y me quedé para siempre”
Sandra Neira llegóa la Argentina hace tres años para visitar a su padre que desdehace más de diez  vive en nuestro país. 
Nacida enLima hace 27 años, Sandra no regresó más a Perú...VillaMaría la cautivó y decidió quedarse.
Su primertrabajo en la Villa fue en el Café Argentino y en la actualidadpresta labores como encargada de un fast food.
¿Porqué viniste?
Vine de vacacionespor un mes, a pasear y conocer la Argentina y Villa María me cautivó.Es una ciudad muy bella y muy hermosa, a pesar de que acá parecieraque la gente no la aprecia como se merece.
¿Porqué te quedaste?
Me quedéporque me gustó mucho Villa María. Para mí fue comocomenzar una nueva vida. Se dio la oportunidad de quedarme y no la desaproveché,con parte de mi familia, me costó mucho menos decidirme.
¿Quées lo que más te gusta?
Lo que másme gusta de Villa María es su gente, todos son muy cálidosacá. Desde que llegué, la gente que he ido conociendo meha tratado muy bien, continuamente me han brindado ayuda. 
La amabilidad,el respeto y las ganas de ayudarme siempre, son cosas que aprecio y respetomucho.
Si tuvieraque elegir un lugar de la ciudad, no dudaría en decir que es lacostanera...me encanta. El atardecer, la paz y la tranquilidad que tieneese lugar la hacen divina.
¿Teirías?
No me iríade Villa María, me gusta mucho. Me ofrecieron volver a Perúpero rechacé la propuesta pensando en la tranquilidad que me brindaeste lugar y la calidad humana de su gente. Mi idea de lo que era la Argentinay los argentinos cambió luego de conocer a esta ciudad y a los villamarienses.

Efraínde Vargas Ruiz
“La gentees cálida y respeta”
 Efraínde Vargas Ruiz nació en un  pueblo pequeño llamado SanPelayo, en el departamento de Córdoba, Colombia. Luego vivióen la ciudad de Montería, en esa misma circunscripción, ymás tarde se marchó para estudiar en Barranquillas, en estecaso en el departamento El Atlántico. Pero el salto más grandelo dio a mediados de los ‘60, para establecerse en otra Córdoba,en Argentina... Y ya en el ‘70 vino a la Villa, en donde participóactivamente en instituciones, tanto como para haber presidido el RotaryClub Villa María Este y el Rotary Club Villa María Centro.
¿Cómollegó a Villa María?
Vine inicialmenteen 1965 para asumir la gerencia de un laboratorio de especialidades médicasen Córdoba capital. También viví por entonces un tiempoen Carlos Paz. Pero viajaba mucho y siempre elegía Villa María,donde me estacionaba para cubrir la zona de Bell Ville, Morrison, Ballesterosy otras localidades. Por entonces en esta ciudad había solamenteunos 15 médicos. Me trataban tan bien, me hacían sentir tanen casa, que hacia 1970 me establecí aquí. Puse una empresade turismo en el edificio Gornitz-Seppey, que se llamaba Vimar Tour, yluego ya me pasé al rubro inmobiliario con Vimar Propiedades.
¿Quées lo más lindo que encuentra en la ciudad?
Lo máslindo y lo que me retiene es la gente, por su calidad y su respeto, másallá de que siempre pueda haber algún resentido. Pero nohay que hacer caso a unos poquitos; lo que vale es cómo te hacesentir la comunidad en general.
¿Quées lo peor en la ciudad?
Que hay cosasque se podrían mejorar y no se hacen, muchas veces por algúntrasfondo político... Por ejemplo, la ciudad pide a gritos un áreapeatonal, pero no se atreven a tocar los intereses de dos o tres que seoponen.
¿Seiría?
Para que yome fuera tendrían que coincidir muchísimas cosas. Y al únicolugar al que me iría es a mi pago.

AlbertoProaño
“Me sientoun villamariense más”
Alberto Proañonació en la ciudad de Quito, Ecuador hace 35 años. La empresaen la que trabajaba lo becó en el año ‘89 para hacer unacapacitación en la Escuela Superior Integral de Lecheríade Villa María (ESIL) y desde que pisó esta ciudad, se sintióenamorado de su gente. Tiene dos hijas (Betiana, de 12, y Alfonsina, de2), ambas villamarienses.
¿Porqué vino a Villa María?
Lleguépara estudiar en la ESIL y trabajar en la Nestlé. Podríahaberme ido a otros lugares, porque la empresa te da la posibilidad deviajar. De hecho, estuve en Chile, Uruguay y otras ciudades de Argentina,pero me quise quedar acá.
¿Quéte enamoró de la ciudad?
Fundamentalmentela gente, que es muy amable. Pero también otras cosas. No hay muchasciudades que tengan lo que tiene Villa María, que conserva un espíritude ciudad chica pero a la vez tiene todos los beneficios de las ciudadesgrandes. Ver la costanera hermosa, la gastronomía que crece comoen las más importantes capitales y la seguridad que da este lugarpara ver crecer a los hijos, es lo más importante. Es una ciudadpara vivir bien.
No puede olvidarmomentos hermosos que vivió aquí. Por ejemplo, que la cúpulade la costanera fue el escenario donde conoció a su actual mujer,oriunda de Los Cóndores, quien decidió también radicarseen Villa María para darle una mejor calidad de vida a la familia.
Cuando decidióindependizarse y dejar el empleo estable para emprender un proyecto propio,no lo dudó. Villa María le daría su apoyo. Es asíque hoy tiene un local comercial donde vende, entre otros artículos,productos regionales y exquisiteces.
¿Teadaptaste a los códigos villamarienses?
Al principiofue difícil, porque hay mucha diferencia con los quiteños.La forma de conectarse, la de divertirse, la de trabajar. Somos muy diferentes,pero me fui adaptando. Creo que hoy, pese a que amo a mi país deorigen y a mi gente, puedo decir que soy un villamariense más.
¿Teirías?
Soy una personaabierta y nunca me niego a las posibilidades de cambio que puedan suceder.Sin embargo, te digo que para dejar esta ciudad tendría que pensarlovarias veces y sólo por una oferta muy buena.
¿Quées lo que lamenta de haberse ido de su país?
Lo únicoque siento es que por el trabajo, no puedo visitar seguido a los míos.Por ejemplo, mi abuela tiene 97 años y pienso siempre que quierollegar a verla antes que pase algo. Eso es lo único que lamento.

AlbertoBarroso
“Lo mejor,la gente; lo peor, los dirigentes”
 AlbertoBarroso es salteño, llegó en junio de 1980. En el diarioNoticias vio que “acá había mucho trabajo”. Se presentóen el Canal 2 y Don Cinta le preguntó “¿cuándo querésempezar?”. “Ahora”, respondió. Se quitó el saco azul y salierona realizar conexiones a los nuevos abonados al cable y reparaciones a losque ya gozaban del servicio. Es el comienzo de la historia local de estehombre, vecino y luchador de Solares de la Villa...
Y te quedaste...
Sí,entré un viernes a la Escuela del Trabajo para terminar el secundarioy el lunes siguiente en el Canal 2. Estuve 2 años en la parte técnicay después entré al Noti Sociales de Omar Picatto y me encantóhacer programas. Ahora ya voy a cumplir un montón de añoscon el mío, el Noticiero Villanovense.
Y te casaste...
Sí,llegué solterito y sin apuro y me casé con Viviana Baigorria,una chica de Ucacha que ya vivía acá. Tenemos cuatro hijoscordobeses con sangre salteña...
¿Quées lo que más te gusta de la ciudad?
-La gente.Villa María es lo que es por su gente, que tiene muchos valores;no por sus dirigentes.
¿Quées lo que menos te gusta?
-Algunos dirigentespolíticos y gremiales, y el viento.
¿Teirías de la Villa?
-No... No,no. No me iría.

FernandoMiranda
“Me gusta;tiene de todo”
Fernando MirandaHumeres tiene 37 años, nació en San Salvador de Jujuy, esodontólogo y presidente del Círculo Odontológico local.Hace desde enero de 1994 que vive en Villa María, aunque “la primeravez que pasé por acá fue en los ‘80, recuerdo el viejo bardel ACA y un postercito de San Lorenzo”. 
¿Porqué viniste?
Vine paraabrir mi consultorio. Y porque mi primera mujer era de acá. Y yame instalé acá. Hacía unos días que me habíarecibido y comencé a trabajar aquí. Luego me casé,nació mi primer hijo. Poco después, en 1997, ya ingresécomo vocal suplente en el Círculo. Después fui vocal titular,vicepresidente y ahora, presidente.
¿Porqué te quedaste?
Y bueno, porlos afectos, por los amigos que hice, por los pacientes y por el Círculo.Me gustaría destacar la acogida que me dieron mis colegas en elCírculo, a pesar de no ser villamariense y la relación caside amistad que tengo con los pacientes. Cuando la cosa no estaba muy bieneconómicamente, pensé en irme a España, y un pacientedel campo me dijo: “No se vaya, doctor, si no, ¿quién meva a atender?” Esas son cosas que no se me olvidan más. Pero tengoun pedazo del corazón en Jujuy. Soy de Independiente y de Gimnasia,pero si se enfrentan, le voy al Lobo. Y mi hijo es de Alumni. Si se enfrentarancon Gimnasia, yo le iría a Gimnasia. Pero ya tengo mis raícesacá. No extraño Jujuy.
¿Quées lo que más te gusta de esta ciudad? 
La calle Mendoza.Los árboles, la edificación, los farolitos... Y el barrioSanta Ana. Pero en general, me gusta la ciudad, tiene de todo, es limpia,es linda. 
¿Teirías?
No. Definitivamenteno. Tengo mis dos hijos, los lazos afectivos, los amigos, mis pacientes,el Círculo. 

FranciscoMárquez
“Esta esuna ciudad generosa, como pocas”
 FranciscoMárquez nació en Hernando el 16 de enero de 1956. Vivióen ese pueblo hasta 1974, cuando decidió partir hacia Córdobaa estudiar Agronomía. Sin embargo, la vida lo llevó haciacaminos impensados. Se recibió de abogado en 1986 y desembarcóen la Villa en 1988. Hoy es el fiscal de la Cámara del Crimen deVilla María y superintendente de la Cuarta CircunscripciónJudicial. 
-¿Porqué se vino?
-Me caséen el ‘87 con una hija de Villa María, y quiso que viviéramosacá.
-¿Porqué se quedó?
-Es una ciudadgenerosa como pocas. Tiene un equilibrio muy interesante entre artesanosy estudiantes. La costanera crea vínculos y hace que los jóvenes,cuando se van a estudiar a otro lado, la extrañen. Y si las políticasnacionales nos ayudan, tiene que volver a ser la ciudad industrial de los‘70. 
-¿Quées lo que más le gusta?
-La gente,la costanera. Tiene el mérito de ser hija de la Fábrica dePólvoras y de la Escuela del Trabajo, lo que generó una partede la población muy industriosa. Tiene, además, la suertede estar en cruces de rutas, que hace que sea el ombligo del Mercosur.Eso le da una ventaja relativa, que es un desafío que impone lanecesidad de creatividad para aprovechar todo ese tráfico. 
-¿Seiría?
-Me gustamucho estar acá, y le digo algo: cuando rendí para la Fiscalíade Cámara era para esta ciudad, si no, permanecía como fiscalde Instrucción.
-¿Quées lo que advierte como negativo en la ciudad?
-Lamentablemente,en las audiencias de debate, observo que cada vez son más las personasque se encuentran afectadas por la droga. Se advierte un preocupante incrementoen el consumo, sin que las autoridades seamos capaces de combatirla eficazmente.

Juan Montes
“VillaMaría es perfecta, ¿qué le puede faltar?
Juan Montes nacióen Río Segundo pero al año su familia se mudó a BuenosAires por “cuestiones laborales”. Se crió en medio de una villaen Munro hasta que el Gobierno peronista le otorgó la preciada casaa su padre -que fue operario de la fábrica Geniol- y a su madre,que “lavaba para afuera”. El y sus hermanos fueron siempre “buscas” enla calle y en la Panamericana. Pero cada vez que podía se sentabaa garabatear palabras…
¿Porqué llegaste a Villa María?
Vine en octubredel ‘85, de gira con una obra de teatro infantil, auspiciada por la Secretaríade la Nación. En realidad me venía fugando de Buenos Aires.Ya mi cabeza no daba más para esa ciudad, con eso de volver a lamedianoche a tu casa y salir a las tres de la madrugada para ir a laburary tampoco creí que tuviese tanto futuro allá. Mi idea erairme a Nono, pero aquí en dos meses conocí a una banda degente como el (recordado) grupo del Sótano, abajo de La Madrileña,en donde yo me quedaba a dormir al principio, y a la madre de mi hija.Después comencé a trabajar como profesor de teatro en elRivadavia, en EL DIARIO en algunos suplementos y después en Cultura.Además publicamos para subsistir una revista llamada Ríode Pájaros.
¿Quées lo que más te gusta de la ciudad?
Villa Maríaes perfecta. ¿Qué le puede faltar? Tiene río, tienelibrerías, cine, mis amores, mis amigos, mis trabajos (es dueñode un vivero y dirige obras con su grupo Tatoteatro), la gente que me apreciay la que no (risas). Le faltaría más teatro, sóloeso. Además lo mejor que tiene es que acá nos conocemos todos.Puede haber el mismo grado de corrupción e hipocresía queen cualquier otro lado, pero sabés bien quién es quién,los tenés identificados. Y por eso, no hace falta llamar a tus amigospara saber en qué bar los vas a encontrar y en cuál no. 
¿Teirías?
Tengo 52 añosy 21 en esta ciudad, me siento más villamariense que cualquier otro.Jamás pensé en irme y menos en volver a Buenos Aires. Yo,que la he caminado bastante y que he venido de un lugar pesado, le tengomiedo. No es para mí.

AlejandroBalanza
“Recomiendoa mis pacientes que caminen por la costa”
Alejandro Balanzanació en la vecina localidad de Bell Ville donde vivió porocho años. Luego residió en Campana por un tiempo hasta quese instaló en Buenos Aires durante quince años. Allíse recibió de médico cardiólogo y empezó abuscar una ciudad donde formar una familia y criar, en un futuro cercano,a sus hijos…
El doctor(hoy con 52 años), se decidió por Villa María dondeha ejercido, entre otros establecimientos, en la clínica Marañón(donde todavía desempeña su labor) y en la Asistencia Pública,en la que fue  elegido director desde 2002 a 2004.
¿Porqué viniste?
Teníafamiliares en Villa María, tanto abuelos como tíos y me convencióde primera la ciudad. Porque, pensando en mis hijos, este lugar conservala dimensión humana, de conocerse todos a pesar de que haya crecidoen los últimos años. En definitiva, no es una ciudad tangrande, lo que hace que no te sientas deshumanizado. Acá, mal quemal, conocés a los vecinos y tenés a alguien que te puedadar una mano para tal tarea o te pueda referenciar sobre una persona deconfianza para un trabajo.
¿Quées lo que más te gusta de la ciudad?
Bueno, ademásde esa cualidad de escala humana de la que hablaba, existe un potencialpara mi actividad muy interesante. También la expansión deposibilidades que ofrecen las universidades y los diferentes institutoseducativos, de la misma manera que la propuesta de espectáculosque existe. Pero más allá de eso, me encanta el río.No hay día en que yo no pasee por su orilla y, por supuesto, recomiendoa mis pacientes que hagan caminatas por la costanera que es bellísima. 
¿Teirías?
La verdadque ni lo he pensado. Aquí se han criado mis tres hijos másque bien así que no tendría motivos para alejarme.

EduardoFont
“Es unlugar tranquilo y de buena gente”
Eduardo Font hamamado el folclore desde que era uno más de los tantos changos quepululaban en Santiago del Estero, esperando su oportunidad de subirse aun escenario importante. En el año 2000 decide despegarse de sumamá docente y su papá abogado para arribar a Villa Maríacon la intención de cursar la carrera de Composición Musicalen la UNVM.
Luego de unpar de años, hace a un lado los estudios pero sigue ligado a lasactividades folclóricas de la ciudad, en especial junto a la profesoraCarina Bonoris. Ingresa como bailarín en el Instituto de Arte Populary en el taller de Folclore de la Universidad Nacional.
Pero su sueñono había empezado a florecer hasta la participación en elPre-Peñas a principios de este año, cuando obtiene el premiocomo mejor solista vocal. Ahora, el muchacho, de 25 años, tienetoda su carrera como intérprete por delante, asesorado en cantopor Pablo Cordero.
¿Porqué viniste?
Por el estudio,la carrera, pero más por el hecho de que desde aquí me puedoproyectar al país, probar en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.Los santiagueños tenemos eso de que “no podés ser profetaen tu tierra”; tenemos que pegar en otro lado y después volver conéxito para que te reconozcan.
¿Quées lo mejor de la ciudad? 
El paisajeque es hermoso, la gente que es muy buena y honesta y por la tranquilidad,que me hace acordar un poco a Santiago. Y aclaro que tranquilidad no significavagancia (risas). Lo que dicen de nosotros es más mito que otracosa, porque vas al interior, a los campos en verano y ves a los hombreshachando, talando o en los obrajes con 50 grados de calor, sudando comonunca, sólo para llevarse unas pocas monedas a la casa (su abueloera un obrajero en la localidad de Gattica).
¿Teirías?
No…bah, meiría a Buenos Aires pero sólo por laburo, no a vivir. Paraeso me quedo acá seguro.

CarlosAmarilla
“Ni chicani grande; justa para vivir”
Carlos Amarillatiene 38 años, es oriundo de la localidad santiagueña deSachayoj, posee un quiosco de venta de diarios y revistas en la avenidaAlem y hace 20 años (1986) que vino a Villa María, para quedarse.
¿Porqué viniste?
Mi intenciónera progresar en el fútbol y Alumni me dio la oportunidad en esemomento, participando en torneos importantes a nivel regional y nacional.Yo venía de un pueblo muy chico y al principio me encontraba unpoco perdido, aunque la ciudad me gustó desde el mismo momento enque llegué.
¿Porqué te quedaste?
“Me fui quedandoporque se me fueron dando las oportunidades en el fútbol y porquemi intención seguía siendo la misma desde el momento en quearribé, es decir progresar en este deporte. Además, ya meestaba adecuando a la ciudad y a su gente.
¿Quées lo que más te gusta de Villa María?
Es una ciudadideal para vivir, porque no es ni chica ni grande. Puede decirse que esjusta para todo. Insisto, Villa María me gustó desde el mismomomento en que llegué, hace 20 años, tal vez sin pensar enaquel momento que me quedaría a vivir aquí.
¿Teirías?
No, de VillaMaría creo que no me voy a ir nunca más. Aquí formémi familia, hice todas mis amistades y tengo mi trabajo afianzado. Ya elfútbol ha pasado a ser historia y me dio muchas oportunidades, quees algo que también debo agradecerle a esta ciudad. Es como si fueramía, como si hubiera vivido aquí desde siempre.

Jorge Monti
“La debemoscuidar”
 Jorge Montinació en Santa Fe. Cursó sus estudios universitarios en Córdobay con el título de arquitecto bajo el brazo ancló en VillaMaría. Tuvo una activa participación en diversas instituciones,entre ellas el Colegio de Arquitectos.  También fue convencionalconstituyente. Hoy es tesorero del cuerpo provincial, ejerce su profesióny a pesar de que es parte de una sociedad, propietaria de un bar céntrico,no quiere que le digan empresario, sino emprendedor.
¿Porqué viniste a la Villa?
Por dos motivos,el primero para visitar a mi actual señora (la conoció enla Facultad) y el segundo, un tema laboral, yo ya era arquitecto.
¿Porqué te quedaste?
Me gustóla escala de ciudad. Para mi forma de vivir era una ciudad que teníacerca todas las actividades que me gustaban realizar (sociales, deportivas).Y además, estaba cerca de Córdoba. Villa María mebrindó muchas cosas, tuve la suerte de ser convencional, de vivirde mi profesión desde que me recibí. Mirá si me diocosas.
¿Quées lo que más te gusta de Villa María?
Me gusta todo.Para mi forma de vivir, es una ciudad con muchas cosas a favor, ubicadaexcelentemente. Es una ciudad que debemos cuidar. Porque si seguimos conel crecimiento en forma anárquica podemos tener inconvenientes.La falta de una planificación social puede convertirse en un problema,y no estoy hablando de planificación urbana. Con el urbanismo nosolucionamos los problemas de la gente.
Soy un agradecidode todo, desde que nací, y a esta ciudad tengo mucho para agradecerle.Pero una cosa siempre me intrigó: ¿por qué Villa Maríapaga tan bien a los que no son villamarienses y es tan dura con muchosvillamarienses?
¿Teirías?...
Hoy, no. Estoymuy bien, con mi familia, mis amigos. Acá se armó mi familia.Pero, tengo una forma de ser que si algún día pienso quemi lugar es otro, así será.

GuillermoCardonet
“VillaMaría es el lugar donde eché mis raíces”
 GuillermoCardonet llegó a Villa María, tras una oferta de trabajodel doctor Antonio Sobral, en los albores de la década del ‘70.
Nacido enGualeguay hace 61 años, Guillermo desarrolló toda su carreracomo profesor en Educación Física en el Instituto SecundarioBernardino Rivadavia de nuestra ciudad.
¿Porqué viniste?
Vine a trabajar.Había una posibilidad en el Instituto Rivadavia. En ese momentoestaba soltero y mi novia, que también era profesora de EducaciónFísica, se había quedado en Santa Fe. Luego de concretarla propuesta, me casé con Graciela (López) y nos vinimosa vivir acá.
¿Porqué te quedaste?
Me quedéporque la ciudad me recibió muy bien. Es una linda ciudad y despuésde muchos años aquí puedo decir que trabajé en unamuy buena institución y todo esto hace que me sienta muy contentode estar acá.
¿Quées lo que más te gusta?
Creo que loque más me gusta es la gente. Considero a la ciudad como muy pintoresca,pero soy entrerriano y tengo mis paisajes de allá, no obstante destacola calidez de la gente y su atención lo que hizo que nunca tuvieraproblemas.
Como lugaresfísicos, sí me inclinaría por el barrio Santa Anapara vivir y los alrededores del Colegio Rivadavia por todos los sentimientosque me generan.
¿Teirías?
No me iríade Villa María porque, por un lado estoy muy afincado y tengo todosmis hijos acá y por otro me gusta la Villa, he visto crecer a estaciudad en los 36 años que llevo viviendo acá.
Las causassentimentales son muy fuertes pero las raíces que yo hice acá,lo hermoso que resulta el lugar y las oportunidades que me ha dado sonlas razones principales por las que no me he ido.

JoséCarignano
“Quieropoder devolver algo de lo mucho que recibí”
 JoséCarignano nació en Camilo Aldao. Es contador público. Comenzó a participar en política apenas llegó a VillaMaría y tuvo sus frutos.  Fue miembro del Tribunal de Cuentas,concejal y hoy es nada más ni nada menos que el auditor General,el defensor del Pueblo.
¿Porqué viniste?
Vine por trabajo,en 1989. Había terminado de cursar la carrera de contador, me quedabantres materias para recibirme y me surgió una posibilidad laboral.Me recibí estando en Villa María y empecé a desarrollarmi profesión en forma independiente. En un principio me costó,pero a los pocos años de vivir aquí tuve la suerte de representara la comunidad en un cargo electivo. Empecé a participar en política,tuve que sortear muchas dificultades pero no me fue mal. Fui tribuno, concejaly hoy soy auditor. Me casé ya viviendo en Villa María y misdos hijos son villamarienses.
¿Porqué te quedaste?
Me gusta muchoVilla María. 
¿Quées lo que más te gusta?
Me gusta muchopor dos motivos: la ubicación estratégica, cerca de mis afectos,y el tamaño de la ciudad. Aquí la gente se identifica, sabésquiénes son tus vecinos, te relacionás.  Podéssaber con quién se relacionan tus hijos. No sos un anónimoy no es “ese pueblo chico, infierno grande”.
¿Teirías?...
No. Salvoque me tenga que ir por alguna circunstancia. No, no me gustaríairme. Mis hijos se están formando aquí y yo soy un agradecidode la ciudad.
Quiero poderdevolver algo de lo mucho que me ha brindado, de lo mucho que he recibido.

Juan Cardozo
“Me gustatodo; es hermosa”
 Juan Cardozotiene 46 años, es oriundo de la provincia de Buenos Aires y llegóa Villa María en el año 1990 con el deporte como horizonte.Se quedó aquí, formó su familia y actualmente sigueligado al fútbol cumpliendo las funciones de entrenador, ademásde conducir un radiotaxi.
¿Porqué viniste?
 Estabajugando al fútbol en Quilmes y me llegó una propuesta deAlumni que me interesó porque el club tenía por entoncesplanes ambiciosos a otro nivel. No lo dudé mucho y vine a probarsuerte, sin saber cuánto tiempo iba a estar. Pero despuésde un año me volví a ir a Buenos Aires. No obstante retornépronto y aquí tuve la suerte de conocer a mi mujer y me quedépara siempre.
¿Quées lo que más te gusta de la ciudad?
 Me gustatodo. Villa María es hermosa, es una ciudad para quedarse para siempre.Yo era un pájaro, volaba por todos lados y he andado por muchoslugares. Pero finalmente hice mi nido en esta ciudad para no volar más.
¿Entoncesno te irías?
No, de VillaMaría no me voy. Aquí tuve mis tres hijas, de 12, 11 y 6años, que son villamarienses y que difícilmente quieran irsesi su padre o su madre se lo proponen. Tampoco se querría ir nuncami mujer y yo, ahora, menos.
Debo ser unagradecido de Villa María porque me dio trabajo en el fútboly fuera de él. También debo estarle siempre agradecido aAlumni, porque gracias a ese club estoy viviendo en esta hermosa ciudad.

Mario Pagliero
“VillaMaría tiene un gran potencial”
 Mario Paglieronació en Ucacha, es médico y en 1990 consideró queVilla María era una ciudad ideal para instalar su consultorio. Hoytiene una clínica con varios consultorios, con infraestructura deinternación “de moderada complejidad”, con quirófano, salade internación y maternidad...
¿Porqué vino a Villa María?
Porque creíque era una buena plaza para desarrollar la actividad profesional. Empecécon el consultorio...
¿Yla ciudad resultó ser una buena plaza?
Sí,hay mucho por hacer aquí.
Dígamealgo bueno de la ciudad.
Villa Maríatiene un potencial de crecimiento en todo aspecto, un potencial que esúnico, por su ubicación y por otras cuestiones.
Y algo malo.
Creo que muchagente vive como en un pueblo todavía, con prejuicios y envidias.También creo que las instituciones, los negocios... tienen inicialmenteun  período muy bueno, de gran auge y luego se desvanecen.Cuesta tener constancia, permanecer. Hay mucho modismo en el consumo. Alguiense pone de moda y después...
¿Seiría de la ciudad?
Solamentepor razones profesionales, pero no está en los planes.

LucíaBallatore
“Me diotodo, es mi casa”
 LucíaBallatore, nació en Luca. Militante desde su juventud de la UniónCívica Radical, llegó a ser concejal de la ciudad. Es profesorade Historia y Geografía y desde el mismo momento en que obtuvo sutítulo comenzó a ejercer en los claustros del Instituto LaSantísima Trinidad. Vive en la ciudad desde el año 1974.
¿Porqué viniste a vivir a Villa María?
Fue una decisiónfamiliar. Tenía que comenzar el secundario y con la familia decidimosque lo haría en Villa María. Mi padre siempre me decíaque la única herencia que nos podía dejar a mi hermano ya mí era el estudio. Así fue que me acompañópor las distintas escuelas y elegí el Instituto San Antonio. Comono había para ser pupila, viví en la casa de una tía.Mi primer cumpleaños en Villa María (el 3 de julio) no lovoy a olvidar porque el país estaba de duelo, había muertoPerón.
¿Porqué te quedaste?
Tambiénfue una decisión familiar. Terminé el secundario y en aquellostiempos la única posibilidad de progresar era continuar estudiando.Yo tenía dos ideales: ser periodista o profesora de Historia. Recuerdoque fui a hablar con el director del diario Noticias y me indicóuna escuela de La Plata. Pero, por la distancia y el costo optépor estudiar el profesorado en el Instituto del Rosario. En ese momento,año 1979, mi papá se jubiló y ya no tenía sentidoquedarse en Luca cuando mi hermano y yo estábamos acá. Eseaño, mi familia también se instaló en Villa María.Después vino el tiempo de la apertura política y comencéa militar en el radicalismo. Villa María, realmente me abriólas puertas.
¿Quées lo que más te gusta de la ciudad?
Todo. Me fuemuy bien, hice mis mejores amigos, tuve trabajo, no dejé nunca detrabajar. Me recibió muy bien, tengo muchas satisfacciones. Hubomomentos malos pero siempre es mejor recordar lo positivo.
¿Teirías?...
No. Estuvediez años trabajando en Córdoba (1988-1998) y nunca me fui,viajaba. Debo agradecer a Villa María. Me dio todo, me cobijóa mí  y a toda mi familia. Esta es mi casa.

Mirta Rodríguez
“Tengola suerte de que en esta ciudad me vaya bien”
 Mirta Rodrígueztiene 32 años. Acepta la nota pero pone barreras a las fotos, mientrasse ríe. Tenía cuatro años cuando llegó a VillaMaría. Jujeña, primero pasó por Mar del Plata, hastaque se instaló en la ciudad. Hace ocho años que tiene unaverdulería sobre bulevar Sarmiento al 900. La atiende con su hermanoy confiesa ser feliz allí.
-¿Porqué viniste?
-Mis padresllegaron por trabajo. Vine con mis tres hermanos y ellos. Mi viejo llegópara trabajar en el campo, y por la construcción del puente Andino.
-¿Porqué te quedaste?
-Porque megustó, y tuve la suerte de que me fuera bien. Hice la primaria enuna escuela de campo, en Cárcano, y la secundaria en el Rivadavia.Tengo mi vida, mi gente. Mis viejos están en el campo, críananimales. Y me agrada estar acá.
-¿Quées lo que te gusta?
-Muchas cosas.Para darte un ejemplo, te cuento que intenté estudiar en Córdoba,estuve un tiempo pero extrañé mucho y me volví. Laciudad fue creciendo mucho, y tiene gente buena de verdad. Siempre hayuno por ahí que te hace sentir que no sos de acá, pero soncontados. Tengo muchos amigos, gente conocida que son un amor.
-¿Teirías?
-No, realmentenunca pensé en dejar Villa María. A Jujuy, mi tierra, regreséen viaje de estudios del colegio secundario. Con mis papás habíarealizado un viaje cortito, cuando tenía siete u ocho años.Me encantan los paisajes pero es más pobre, su vida es distinta,no tiene nada que ver a esto. No volvería a vivir allá.

VíctorAgonil
“VillaMaría es definitiva”
 VíctorAngel Agonil tiene 47 años, trabaja actualmente en la empresa OCAy es entrenador de fútbol. Llegó a Villa María enoctubre de 1984, proveniente de la ciudad de Córdoba, aunque esoriundo de Firmat, Santa Fe.
¿Porqué viniste?
 Estabajugando al fútbol en Unión San Vicente de Córdobay ese año llegué a un acuerdo para integrar el plantel deAlumni de Villa María. Era una oportunidad para no desaprovechar,aunque honestamente en ese momento no pensé en quedarme mucho tiempo.Por el contrario, una vez que finalizara mi contrato la idea era volvera Córdoba.
¿Porqué te quedaste?
Por ese entonces,si bien pensaba que una vez que dejara de jugar en Alumni me volvíaa Córdoba, comenzaron a darse las cosas, me casé, conseguíla vivienda y con el tiempo también el trabajo. Aquella idea comenzabaa desvanecerse.
¿Quées lo que más te gusta de la ciudad?
Muchas cosas:la ciudad misma, su gente y la tranquilidad, fundamentalmente, cosa queno es fácil palpitar en otros lugares. Por todas estas cosas, dea poco y ya casado, ni yo ni mi esposa pensábamos tanto en volvera Córdoba, porque ella es de allá.
¿Teirías?
No, de VillaMaría pienso no irme más. Aquí ya tengo mis arraigos,que son mis hijos. A ellos difícilmente pueda sacarlos de esta ciudadpara irnos a otro lado. Tienen su vida formada en Villa María yno me perdonarían que los llevara a otro lugar. Para mí ymi familia, Villa María es definitiva.

HernánLione
“Vine parabajarme de una vorágine”
HernánLione es de La Playosa y vivió un tiempo en Córdoba, de dondevino en 1997 para radicarse en Villa María, dejando atrásuna vorágine capitalina que no le permitía calidad de vida,en el más amplio sentido del concepto.
¿Cuándollegaste a Villa María?
Lleguéen 1997, cansado de la Facultad de Derecho que realmente es muy cerraday con la imposibilidad de cumplir el sueño que era ingresar a trabajaren Tribunales porque en ese entonces no había concursos públicos.Vivía en medio de una vorágine que no podía soportarmás y buscaba un lugar más tranquilo. Además, me incentivómucho la oferta educativa de Villa María, especialmente la carrerade Sociología.
A poco dellegar, se abrieron los concursos para Tribunales y pude ingresar a trabajaren el ámbito judicial, donde hoy me desempeño.
¿Quées lo que más te gusta de esta ciudad?
Creo que VillaMaría es una ciudad intermedia entre la capital y mi pueblo natal,La Playosa. Además, tiene una actividad cultural chica pero existentey una oferta educativa interesante.
Otra ventajade Villa María es su ubicación. Está cerca de todo:de Córdoba, de Rosario y de otras ciudades.
Además,tengo un hijo de casi tres años que es villamariense y algo queme enteré hace poco: mi abuelo nació acá en 1909.Yo creí que todos los Lione eran de La Playosa, pero por algunarazón, quizá porque su padre, mi bisabuelo era muy bohemio,él nació acá y me hace sentir que también tengomis raíces en Villa María.
¿Teirías?
Sí,porque en realidad, y a pesar de que estoy bien y tengo mi familia y eltrabajo que quería, creo que en lo personal no encontré definitivamentemi lugar en el mundo.

Pablo Batán
“Vine buscandouna utopía”
 Pablo Batántiene 27 años, es hijo de una porteña y un puntano; nacióen Puerto Rico, creció en San Luis y un buen día, hace cincoaños, se bajó en la Terminal de Villa María siguiendo“una utopía”, siempre la misma, la que sigue hoy todavía,la que, en alguna medida, ha podido concretar en esta ciudad. Y acáestá...
¿Porqué viniste?
Vine a estudiar.Un amigo me dijo que había en esta Universidad Nacional una carrerade TV. Como mis viejos laburaban en eso en San Luis y yo mismo habíahecho algo en publicidad y demás me vine, porque me gusta mucho.Vine buscando crecer como persona, como ser humano, alejándome unpoco de mis padres. Todo está bien con ellos, pero necesitaba independencia,vine buscando una utopía, siempre la misma, la de crear una onda,una movida... me motiva la música.
¿Porqué te quedaste?
Bueno, acáarmé la banda, Macroporno, hice muchos amigos, me adaptérápido a la ciudad, me puse de novio, ahora hace un año quetengo el boliche, Mundo, que es parte de ese sueño, de esa utopía.Estoy muy bien acá. 
¿Quées lo que más te gusta de la ciudad?
La gente,me gusta la gente, porque es abierta a diferentes propuestas, es menoschata, te acompaña en esto de crear una onda, un espacio, me gustala movida que hay en los pibes. Está muy bueno eso. 
¿Teirías?
Bueno, megustaría seguir buscando, me dejo llevar fácilmente por losimpulsos, por eso puede que sí, pero también puede que mequede toda la vida acá. Ahora estoy muy bien acá, pero quieroseguir creciendo en esto, en la música, así que no sé,voy día a día. 

Calle cosmopolita
Quiso el destino,la casualidad, esos caprichos de los que están llenos la vida yla historia, que eligieran la calle 9 de Julio, del 0 al 100. Todos dela misma mano: un cubano, una mexicana, un coreano... y en la vereda deenfrente, el hotel con más estrellas, donde van a parar precisamentelas estrellas, las que vienen de allende los mares y las fronteras, lasque vienen de otras provincias. 
En esa calle,si querés, podés hablar inglés. 
En esa calle,si querés, podés cerrar los ojos, contar hasta tres e imaginarteque esta ciudad no es la que es, o que es la que es, pero no la que voscreés. Y este juego de palabras no es un juego de palabras. Es decir,quién se iba a imaginar, hace dos o tres décadas, que entrecasa Gauber y “lo Vila”, en esta ciudad achaparrada y otrora gringa, ibaa haber una calle cosmopolita. 

JoséLuis Tesare
El “Negro”quedará en nuestro recuerdo
El miércolesde la semana pasada, cuando el Consejo de Redacción de EL DIARIOdebatió sobre la mesa el tema central de este suplemento, comenzarona barajarse los nombres de los personajes que le darían sustento.Los que eligieron a Villa María como una ciudad para quedarse. Comoun lugar definitivo.
Uno de losprimeros de esos nombres en caer a la memoria de los redactores, por sutrayectoria, por su otrora fama, y por haber sido nada menos que campeóndel mundo en 1978 con Boca Juniors, fue el de José Luis Tesare.
Fuimos ensu búsqueda, encontrándonos con la ingrata noticia de queel “Negro” estaba internado en la sala de terapia intensiva del HospitalPasteur, en un estado por demás delicado.
Y el lunesde esta semana, por la mañana, llegó la noticia cargada detristeza: Tesare había muerto.
Pensamos quese merecía este espacio. Había elegido Villa Maríapara vivir después de ser un verdadero trotamundos, desde su Arizona(San Luis) natal, pasando muchos años en Luján (provinciade Buenos Aires) y caminando tantos otros lugares.
Y aquí,en Villa María, también dejó su vida. Y aquí,en Villa María, también han quedado, desde ayer, sepultadossus restos.
JoséLuis Tesare dejó en su esposa Mónica y en sus tres hijostoda la tristeza que ejerce la muerte.
Pero tambiéndejó una semilla villamariense que se llamará Mariana, porqueMónica está embarazada de seis meses.
Tesare eligióVilla María para vivir y para morir. Depositó en este suelocordobés todo su pasado glorioso. Todos sus triunfos y su fama.Dejó de dar vueltas por el mundo para descansar sus piernas en unaplaza verde y hermosa.
Chau, “Negro”.Siempre habrá un rincón para guardar tu memoria.