Cultura y Espectáculos 
Domingo 27 de mayo de 2007
Crónica de un congreso anunciado
Apertura del Congreso Latinoamericano en la UNVM

Por Carla Avendaño Manelli
cultura@eldiariocba.com.ar

Durante los días 16, 17, 18 y 19 de mayo se realizó en el Campus de la UNVM, el I CONGRESO LATINOAMERICANO DE FORMACION ACADEMICA EN MUSICA POPULAR, el que reunió a más de 300 participantes de todas partes del país y de Latinoamérica durante cuatro jornadas de arduo trabajo en las cuales se debatió, se intercambiaron valiosas experiencias, se compartieron enriquecedoras conferencias, conciertos y peña, todo en un clima de entusiasmo tanto de asistentes, expositores y disertantes, como del equipo organizador.

¿Cómo se gestó este Congreso?
La UNVM es la primera en el país, desde 1997, en implementar una carrera con orientación en Música Popular. Transcurrido este tiempo, a la luz de haber evaluado y reformulado su plan de estudio, se consideró muy auspiciosa la idea de organizar un espacio para el encuentro de los docentes de carreras relacionadas con la Música Popular, especialistas en el tema, estudiantes y músicos para favorecer el intercambio y la construcción de saberes, producto de la interacción entre pares de distintas regiones de Latinoamérica.
Por lo tanto, este Congreso fue organizado por la Secretaría de Investigación y Extensión del Instituto Académico-Pedagógico de Ciencias Humanas de la UNVM conjuntamente con la Licenciatura en Composición Musical con orientación en Música Popular. 
El trabajo previo fue sumando voluntades desde docentes y alumnos, hasta funcionarios de la UNVM, consolidándose un equipo humano de excelencia que quedó en evidencia durante los días de realización del Congreso.
El Congreso contó como actividad principal con Mesas Temáticas de Discusión centradas en problemáticas referidas a la formación en música popular, en las cuales los participantes pudieron presentar ponencias sobre experiencias como docentes o productos de la investigación teórica.
También se realizaron Mesas Redondas en las cuales los asistentes participaron libremente de los debates, Conferencias con destacados especialistas latinoamericanos, Conciertos a cargo de docentes y alumnos de la UNVM.
Dentro de los objetivos planteados en el proyecto se priorizó posicionar la UNVM como referente latinoamericano en formación de músicos populares, propiciar la discusión sobre la problemática de la enseñanza de la Música Popular en los ámbitos académicos orientados a la construcción de un espacio interdisciplinario que articule las tensiones entre teoría y praxis; promover la interacción entre pares tendiente a repensar las prácticas y saberes previos explicitados y no explicitados, resignificar los marcos conceptuales (epistemológicos, estéticos, científico-disciplinares) que orientan explícita o implícitamente el accionar de los docentes en las carreras de Música Popular, recopilar a lo largo de la actividad las ponencias, conferencias y resultados teóricos que contribuyan a la elaboración de un documento en el cual se expliciten las conclusiones del Congreso e integrar a los participantes del Congreso en una actividad de interpretación de la Música Popular compartida.
 
 
El coro Nonino en plena actuación en el Congreso

Cuatro días, mucho trabajo
El miércoles… apertura… marcos teóricos y concierto

El día miércoles a las 9 comenzaron las acreditaciones. A las 11.15 abrió el Congreso con un Acto de Bienvenida que contó con la presencia de la intendenta municipal Nora Bedano de Accastello, el secretario de Gobierno abogado Martín Gill, y con los discursos de la coordinadora de la Licenciatura en Composición Musical, magister. Silvia Aballay, el director del Instituto A-P. de Ciencias Humanas, doctor Daniel Lasa y el rector de la UNVM, contador  Carlos Domínguez. El acto, además de los asistentes, expositores y disertantes, contó con la presencia de representantes de instituciones locales relacionadas con la formación musical, funcionarios de la UNVM y periodistas.
Inmediatamente después del acto se dio lugar a la Conferencia Inaugural a cargo de Coriún Aharonian (nacido en 1940 en Montevideo, Uruguay), director coral y docente de composición y materias musicológicas, jefe de cátedra en la Universidad Nacional del Uruguay y profesor invitado en institutos universitarios de distintos países, conferencista invitado en varios congresos y coloquios internacionales, autor de libros, ensayos y artículos sobre música y sobre cultura.
 A las 14 comenzó la primera Mesa Temática: “Los marcos epistemológicos teóricos-metodológicos de la Música Popular”, en esta mesa el equipo organizador decidió no superponer mesas a fin de que todos los participantes pudieran escuchar a todos los expositores. Esta decisión y el interés suscitado por esta temática ha dado como resultado que esta mesa estuviera conformada por trece expositores a quienes se solicitó previamente acotar sus ponencias a 15 minutos. Las ponencias fueron: La comunidad de aprendices. Aportes para una pedagogía de la música popular. Alicia Shapiro, Rosario; Los chicanos del sur en el marco de la globalización. Cecilia Beatriz Argüello. Córdoba; Género -tema- arreglo. Marcos teóricos e incidencias en la educación de la música popular. Diego Madoery. La Plata; Una propuesta metodológica para abordar el estudio de las Músicas Tradicionales en la Academia.Juan Sebastián Ochoa. Bogotá. Colombia; El desarrollo del oído armónico a partir de la enseñanza de patrones armónicos presentes en la música popular. Susana Dutto, Villa María; El repertorio popular en la educación musical sistemática. Silvina Graciela Argüello. Córdoba; Algunas consideraciones sobre la oralidad en música. Federico Sammartino. Córdoba; Música propia. Carlos Ravina. Córdoba; “Música Argentina” para compositores de Música Popular. Silvia Aballay. Villa María; Callejeros. ¿La culpa la tiene el rock? Silvina Graciela Argüello; y Prácticas pedagógicas en los aprendizajes musicales informales, fuente de estrategias para la producción de trabajos musicales creativos. Susana Gorostidi y Gustavo Samela, La Plata. 
A las 18.30, luego de un riquísimo panel de expositores, se realizó un receso de media hora para comenzar con la mesa redonda en la cual se debatirían las inquietudes desatadas por los expositores. 
A las 20.30, después de un refrigerio comenzó el Concierto de Bienvenida en el que participaron el Coro “Nonino”, dirigido por la profesora Cristina Gallo y el Ensamble Instrumental de la UNVM, dirigido por el profesor Luis Nani. En esta velada se destacó la composición del alumno David Rodríguez para coro y ensamble, titulada: “Con o Sin greso”, con la cual se cerró eufóricamente la primera jornada.
 
 
Venta de partituras y trabajos musicales en el evento

Jueves, día 
de instrumentistas, controversias y alumnos

El segundo día comenzó a las 9 con la Mesa Temática: “La enseñanza del instrumento para interpretar la Música Popular y de herramientas tecnológicas”, la que por contar con numerosas ponencias fue desarrollada en dos instancias. La primera parte estuvo conformada por los trabajos: Interpretación de música popular (folclore cuyano y tango) desde el campo de la música académica. El camino desde el original a la escritura de una partitura para guitarra y su ejecución. Juan Olguín, San Juan; La Técnica Vocal para la Música Popular, Manuela Reyes, Villa María; La lectura musical un obstáculo a vencer para la interpretación de música popular, Miguel Ariel Romero, San Juan; y Coros cantan tangos, Javier Zentner, Buenos Aires.
Luego de un receso de media hora, se dio comienzo a la Segunda Conferencia a cargo del doctor Juan Pablo González. Musicólogo del Instituto de Música de la Universidad Católica de Chile, doctorado en Musicología en 1991 en la Universidad de California en Los Angeles, presidente desde el año 2000 de la rama Latinoamericana de la Asociación Internacional de Estudios de Música Popular, IASPM-AL.
 A las 14 comenzó la segunda parte de la Mesa Temática “La enseñanza del instrumento para interpretar la Música Popular y de herramientas tecnológicas” conformada mayoritariamente por docentes y la destacada participación de alumnos de la UNVM: “La Práctica Coral en la Universidad Nacional de Villa María: Experiencias desde diversos repertorios.” Cristina Gallo, UNVM; “Propuesta de la organización de contenidos para una Cátedra de Clarinete enmarcada en una carrera de Música Popular”, Alfredo Crespo, UNVM; “Taller de guitarra de música popular” María Roxana Paredes, Rosario; “Elementos para abordar la música de proyección folclórica argentina para guitarra” Cristian Uñates Luna y José Manuel Santillán estudiantes de la Licenciatura en Composición Musical de la UNVM; “Música, tecnología y encino” Eduardo Paiva, Sao Pablo, Brasil; “Cómo enseñar un instrumento de viento en una carrera de Composición en Música Popular” Pascual Crichigno, UNVM; “La técnica y el aprendizaje de un género musical en la batería” César Elmo, UNVM; “La enseñanza de Música Popular en el saxofón” Sergio Alonso, UNVM; “Los primeros pasos en el piano con aire de Vidala”, Eduardo Calvimonte, UNVM. 
A las 17 comenzó la Tercera Conferencia a cargo de Jorge Cardoso, concertista, compositor, investigador y médico, fundador y director de la Orquesta de Cámara de Guitarras de Madrid, quien generó interesantes controversias en relación a las influencias foráneas en la academia y en la música popular, resaltando la necesidad de la calidad técnica para legitimar nuestra música popular en nuestro entorno y proyectarla en los países centrales. Culminó su disertación tocando magistralmente su guitarra.
Luego del café, comenzó la Mesa Redonda correspondiente a la temática “La enseñanza del instrumento para interpretar la Música Popular y de herramientas tecnológicas”. La apertura de esta mesa de debate estuvo a cargo de Carlos Aguirre y de los alumnos avanzados de la carrera Licenciatura en Composición Musical de la UNVM Alejandro Arelovich y Sergio Destassio.
A las 20.45, después de un refrigerio, comenzó el Concierto de Alumnos. La presentación a cargo de la profesora Cristina Gallo, resaltó: “Nuestros alumnos son la causa y el resultado de nuestra actividad como docentes de esta carrera universitaria de Música Popular. 
En ellos es donde todos los debates que dieron origen a este Congreso se materializan, es en nuestra relación cotidiana con cada uno de ellos que surge la duda entre lo académico y la Música Popular, entre su esencia y su enseñanza… Esta noche es un espacio para que su producción sea compartida por sus pares de Latinoamérica, en este momento no hay alumnos ni docentes ni investigadores ni expertos, sólo músicos y público.”.
Las cuatro bandas que se presentaron, fueron elegidas por un jurado conformado por docentes de la casa, a través de una selección interna. La apertura fue con "Adonde", grupo conformado por Lucio García: voz y teclas, José Pomilio: guitarra, Ezequiel Fernández Boo: bajo, Matías Luna: saxo y Lorenzo Soria: batería. Seguidamente, se presentó “Kalsevitoz”, integrado por José Azocar: guitarra y voz, David Rodríguez: batería, Gustavo Maciel: bajo, Mateo Oviedo: saxo, Marcela Pellicioni y Laura Rodríguez: coros. En tercer lugar, Sustancia Madre, conformado por Facundo Crettón: bajo y voz, Guillermo Linder: guitarra, Marcelo Suárez: batería, Miguel Turello: guitarra y voz, y Romina Alvarez: coros. Por último y para cerrar este concierto el Cuarteto Quintás, Rodríguez, Santillán Cuviello: Compuesto como el nombre del grupo lo indica por Fernanda Quintás: voz, José Santillán: bajo y voz, Luciano Cuviello: percusión y voz, y Ariel Rodríguez: piano y voz.

Viernes: investigadores, compositores  y peña

La tercera jornada comenzó a las 9 con la Mesa Temática “La formación del compositor de música popular” conformada por los trabajos: “La chacarera bien mensurada”, de Alberto Abecasis, La Carlota; “La enseñanza de la Composición Musical basada en el Lenguaje Musical Tonal”, de Paula Mesa y Raphael Sala, La Plata; “Taller de improvisación musical”, de Hernán Ríos, Buenos Aires, y “Secuencia probable del proceso formativo del músico o acerca del fundamento de la cátedra ensayo”, de Horacio Sosa, UNVM. 
A las 11.30, luego del café, se dio lugar a la cuarta conferencia a cargo de Miguel A. García (doctor en Antropología, profesor adjunto de la carrera de Artes (Facultad de Filosofía y Letras, UBA), investigador independiente del Conicet), y su equipo de investigadores quienes presentaron los resultados de la investigación sobre rock.
A las 14.30 se inició la Mesa Redonda “La formación del compositor de música popular” con la apertura de Juancho Perone (músico y arreglador, realizó giras y grabaciones con músicos como Raúl Carnota, Jorge Fandermole, Juan Carlos Baglietto, Lucho González, entre otros), Juan Valladares (subdirector de la Escuela de Música Popular del ARCIS de Chile), Marcelino Martini (Lic. en Comp. Musical, UNVM), Andrés Belfanti y Cristian Uñates Luna, alumnos avanzados de Licenciatura en Comp. Musical, UNVM.
La quinta y última conferencia dictada por Margarita Schweizer (doctora en Filosofía especialización en Pedagogía por la Universidad de Würzburg. Alemania) comenzó aproximadamente a las 17.30 y se refirió a las competencias académicas del docente universitario. Extendiéndose del tiempo previsto, generó profundas reflexiones y emotivas apreciaciones.
Cerca de las 19.15 comenzó la cuarta y última Mesa Temática de este Congreso “La estructura curricular de los planes de estudio en las carreras con orientación en la Música Popular, perfiles, alcances, objetivos, contenidos”, conformada por las ponencias: “La transmisión del folclore musical argentino en el ámbito académico”, de Corina Paccagnella, Buenos Aires, “Etica y estética de la música popular en la enseñanza institucional: observaciones de un estudio etnográfico de la Escuela de Música Popular de Avellaneda”, de Michael O’Brien, Texas, USA; “¿En qué aspectos cambia el nuevo plan de estudio de música de la Universidad de Villa María?”, de Silvia Aballay, Villa María; y “Licenciatura en música popular, Universidad Nacional de Cuyo: una propuesta desde y hacia la problemática identitaria latinoamericana”. De Leopoldo Marti, Mendoza.
El día viernes cerró con una peña realizada en las instalaciones del Club Sarmiento que en un marco extraacadémico reunió a los docentes y alumnos, expositores, disertantes y asistentes quienes tuvieron el espacio para tocar, bailar, comer y brindar por este encuentro que reunió varios países, varias provincias, varias visiones bajo el paraguas de la Música Popular y de la Academia.

Sábado: los últimos debates, las conclusiones y las despedidas
La organización tenía previsto que la peña terminara a altas horas de la madrugada, por lo tanto, el día sábado comenzó a las 11.15 con café y facturas. 
A las 11.30 comenzó la última Mesa Redonda “La estructura curricular de los planes de estudio en las carreras con orientación en la Música Popular, perfiles, alcances, objetivos, contenidos”. La apertura estuvo a cargo de los coordinadores y directores de carreras de Música Popular de la Argentina: Marta Sima (Conservatorio M. De Falla), Leopoldo Marti (Universidad Nacional de Cuyo), Ricardo Cantore (Escuela de Música Popular de Avellaneda), Pedro De Gaudio (Escuela de Arte Leopoldo Marechal) y Silvia Aballay (Universidad Nacional de Villa María). Los debates y aportes que se realizaron en esta mesa, la extendieron más del tiempo previsto.
Sin embargo, a las 16 luego de terminar la compilación de las actas y conclusiones, se comenzó el acto de cierre y lectura de conclusiones del Congreso. Con el teatrino lleno, cada moderador leyó el acta correspondiente a su mesa redonda y antes de las palabras de cierre, la coordinadora de la Licenciatura en Música, la profesora Aballay interrumpió de imprevisto para agradecer personal y de manera informal a los participantes, pero fundamentalmente al equipo organizador que trabajó durante los cuatro días de modo voluntario e incansable.

Percepciones
Como toda actividad planificada debe ser evaluada a fin de corroborar si se han cumplido los objetivos planteados y en qué medida. Algunos de los efectos de este Congreso se podrán medir en el mediano plazo. Sin embargo, se diseñó un breve instrumento de evaluación que combina dimensiones cuali y cuantitativas, se lo tituló “Percepciones acerca del Congreso”. Este pretendió ser más que un instrumento de evaluación, un espacio para breves reflexiones y comentarios sobre las mesas, los disertantes, los conciertos, la peña, la organización y las posibles temáticas para un próximo congreso.
De las percepciones relevadas, se destaca la excelencia de todos los disertantes, pese en varios casos a discrepancias ideológicas y teóricas; la solvencia y variedad de los expositores bajo la crítica de excederse con el tiempo; la pertenencia y el interés de los temas de cada mesa; la amabilidad, la atención y predisposición del equipo organizador en todo momento; la calidad de la publicación y del CD con ponencias; la implementación del aula virtual; el ensamble y el coro; las bandas de alumnos, principalmente el “Cuarteto”; la peña (muchos comentarios positivos); el café, las facturas y el refrigerio. Dentro de las percepciones negativas, se subrayó la excesiva duración de las mesas temáticas y el problema del transporte colectivo.
Además, llegaron correos electrónicos entre los que se destaca el del doctor Juan Pablo González (coordinador de posgrado del Instituto de Música de la P. Universidad Católica de Chile): “Les escribo para felicitarlos y agradecerles el excelente congreso en Villa María. 
Todas las atenciones brindadas, la capacidad organizativa, la amplia convocatoria lograda, demuestran no sólo el interés de los temas abordados sino que el esfuerzo del equipo humano que sustentó el Congreso. Me imagino que sacarán conclusiones que beneficien la enseñanza de la música popular en general y en Villa María en particular. Cuenten con mi apoyo para lo que necesiten. Un abrazo desde Chile…”.

Algunas Cifras.
Trescientas treinta participantes, 45 ponencias presentadas, 39 ponencias aceptadas, 5 conferencias, 3 conciertos, 4 mesas temáticas, 4 mesas redondas, 4 días de arduo trabajo, 46 integrantes del equipo, organizador, 6 países representados (Uruguay, Chile, Colombia, Cuba, Brasil y Argentina), 46 localidades representadas.

Auspicios
Auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación (Res. Nº 604/ 07).
Declarado de Interés Cultural y Auspiciado por la Agencia Córdoba Cultura (Res. Nº 14/ 07)- Gobernación de la Provincia de Córdoba. 
Declarado de Interés Cultural y Educativo y Auspiciado por la Municipalidad y el Honorable Concejo Deliberante de Villa María (Decl. Nº 141/ 07).
Apoyo Institucional de la Asociación Internacional para el Estudio de la Música Popular Rama Latinoamericana IASPM ­ AL.

Coordinadora
Mgter. Silvia Aballay
Comité de Lectura: Dra. Margarita Schweize


Transitando los caminos de la historia
Pavimento en la ciudad: con “p” de política, progreso y problemas
La primera calle que fue  pavimentada en Villa María. Una vista de la esquina de Yrigoyen y Buenos Aires,  en el corazón mismo de 
la ciudad

Escribe: Jesús Chirino* 

En 1935 se inició la pavimentación de las calles de Villa María. Si bien el sector oficialista de entonces tildó de antiprogresistas a quienes criticaron la metodología utilizada para concretar tan importante emprendimiento, existen datos para analizar cómo se realizó el mismo, los magros sueldos de los obreros y la limitada durabilidad de la obra. A pocos años de concluido ese pavimento, el recordado Salomón Deiver opinó sobre el mismo.

Empedrados que no fueron
En 1911, bajo la Intendencia municipal de Manuel Reyno, se registró el primer intento de pavimentar algunas de las calles de Villa María. El intendente local requirió información para documentarse acerca de la posibilidad de que nuestra localidad pudiera dotar de suelo artificial a algunas de sus calles. En marzo de ese año le escribió al jefe comunal de Río Cuarto señalándole que el Gobierno local tenía “en estudio el pliego de condiciones para el afirmado de adoquines de piedra de las calles de la población”, por ello le pedía, para realizar un mejor estudio de los precios, la remisión del pliego de condiciones aprobado en aquella localidad. Pero, no fue esa la oportunidad en la que la propuesta de pavimentar las calles de la Villa tendría éxito.
Tiempo después, en el antepenúltimo día de 1918, año de la reforma universitaria en Córdoba, el Honorable Concejo Deliberante trata nuevamente el tema. Se realizó el llamado a licitación pero la misma fue declarada desierta. Como propuesta alternativa se pensó en el empedrado de algunas calles del radio céntrico de la localidad. Obra que no pudo ser llevada a cabo. Siete meses después fracasó otro llamado a licitación, en julio de 1919. En esa oportunidad se planteó el “adoquinamiento de cinco o seis cuadras”.
Por largos años los habituales vientos que pasan por la ciudad continuaron levantando el molesto polvo en las calles de tierra. El municipio, con sus vehículos regadores, intentaba mitigar el problema, mientras la pavimentación continuaba siendo una promesa que no lograba concretarse.

Decisión política de Parajón Ortiz
El tucumano Eugenio Parajón Ortiz, egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba, poeta y activo participante de la reforma universitaria del ‘18, asumió su segundo período como intendente de Villa María el 22 de febrero de 1932.  Aunque de extracción radical, en esa oportunidad fue candidato por la Unión Comunal, desoyendo la abstención planteada por la Unión Cívica Radical. Compitió con José Riesco por el Centro Socialista y Vicente Martínez Mendoza quien representó al Partido Demócrata. Este último era quien, en 1920, remplazó al destituido intendente Ramón Pérez, presentándose luego a elecciones apoyado por el Centro de Comercio Minorista.
Hay que señalar que la abstención del partido radical se explica porque, el gobierno de facto, prohibió que Marcelo T. de Alvear fuera candidato a presidente de la Nación y, mediante decreto anuló las elecciones en las que la UCR había ganado la Gobernación de Buenos Aires.  En Villa María esa abstención tenía un sabor especial porque Amadeo Sabattini hasta el mes de noviembre estuvo detenido en la Penitenciaría Nacional de Buenos Aires. 
Cuando Parajón Ortiz fue desafiliado del partido contestó diciendo, en un volante que reproduce Horacio Cabezas en su libro “Villa María y su radicalismo”, “No me interesa, ni me molesta el pedido de penas disciplinarias o de sanciones partidarias que la ofuscación y el egoísmo puedan dictar. Estoy donde estaba, sigo mi camino sin mirar atrás y sé dónde voy”. Como resultado de esa determinación el 27 de setiembre de 1931, ganó las elecciones que lo llevaron, por segunda vez, a la Intendencia. 
Con la misma determinación, Parajón Ortiz, propició que en su intendencia se proyectaran varias obras como el matadero modelo, la plaza Centenario, el Palacio Municipal (que no se ejecutó) y la pavimentación. A la hora de entender el contexto en que se desarrollaron estos emprendimientos debe tenerse en cuenta el alto índice de desempleo, el clima político y la fuerte oposición local que llegó a denunciar a las autoridades locales como “camarilla deshonesta”. Bernardino Calvo en su “Historia de Villa María y sus barrios” dice que, la del pavimento, fue “una de las obras más controvertidas y severamente juzgada por la oposición”. 

Pavimento para la ciudad
Mediante ordenanza se estableció que Villa María contara con pavimento de “hormigón armado”, exceptuando los bulevares que serían asfaltados. Pero no todo estaba dicho, el proyecto de pavimentación despertó una fuerte reacción por parte de la oposición. El 13 de abril de 1935 el intendente, luego de sufrir un asalto a la Intendencia tres días antes, pidió al Gobierno provincial que se expidiera acerca del proceso licitatorio. Los técnicos provinciales presentaron observaciones que luego serían tomadas por la “comisión de Vecinos” locales. 
Con las críticas a su primera ordenanza y proceso licitatorio, Parajón Ortiz, el 15 de agosto, eleva un nuevo proyecto para licitar la pavimentación de algunas calles de la ciudad. Pero la oposición no cedió, y el 29 de agosto el Centro de Comerciantes Minoristas retiró su representante de la comisión de Vecinos y, de manera directa, manifestó su oposición a la obra. 
El 16 de octubre de 1935, Parajón Ortiz, escribió al Concejo señalando que, dentro de lo establecido por la Ordenanza 443, se había completado el llamado a licitación para la pavimentación. Luego de haber cotejado las diferentes ofertas, consideró “más conveniente la propuesta presentada por la firma Rossello y Fresone”. 
Existía una recomendación de la Dirección de Obras Públicas señalando que era conveniente adoptar una variante de construcción diferente a la ofrecida por la mencionada firma. Por ello el intendente, en el mensaje al Legislativo local, dijo “someto a la consideración del Honorable Concejo, la adjudicación de las obras del pavimento de esta ciudad a la firma Rossello y Fresone, para ser construidas del tipo concreto asfáltico a mezcla en frío, a los precios que propone y en las condiciones ya establecidas al efecto”. 
El 28 de octubre se firmó el contrato con la mencionada empresa, aprobándolo el Concejo el 9 de noviembre. Los trabajos se iniciaron de manera inmediata. Por decisión del municipio la dirección técnica de esta obra estuvo a cargo de Francisco Salomone, quien también dirigió las obras del Matadero Modelo, de la plaza Centenario y la ornamentación floral de los bulevares. Profesional que mucho tuvo que ver con los textos de las ordenanzas de estos proyectos. 

Primera cuadra de pavimento
La primera cuadra de pavimento en Villa María fue inaugurada el 10 de diciembre de 1935 y correspondió a la calle Buenos Aires, desde San Martín y General Paz hasta Hipólito Yrigoyen y Leandro N. Alem. A pocos días más, los trabajadores de esa obra, junto a los empleados municipales y aquellos que trabajaban en otros emprendimientos de la administración local, protagonizaron una huelga que terminó con obreros heridos de bala de plomo. Los trabajadores reclamaban por el pago atrasado de sus míseros jornales. 
En el mes de noviembre, Emilio Seydell, con el apoyo del sabattinismo, fue elegido intendente pero, por dilaciones del Gobierno provincial, no asumiría ese cargo hasta marzo de 1936. Cuando a principios de ese año Parajón Ortiz concluyó su mandato, asumió, de forma interina, Juan A. Blanco quien dio el visto bueno a la transferencia de los derechos y obligaciones adquiridos por la empresa Rossello y Fresone a J. Basso Aguirre. Este último se encargaría de terminar la obra de pavimentación. 
A poco de asumir la Intendencia Emilio Seydell, el 16 de mayo, declaró nulo y sin valor lo actuado por el propio municipio en oportunidad de recibir las obras de pavimento.  Hasta ese momento se habían realizado poco más de treinta y un mil metros cuadrados, la obra preveía 80 cuadras. También se nombró una comisión de vecinos propietarios para que verificara la calidad de lo hecho. 

Según Deiver: el peor pavimento del país
Años después, el 9 de febrero de 1943, Salomón Deiver, por entonces intendente de la ciudad, escribió una nota al concejal Horacio Latino de la ciudad de Mendoza. El “turco Deiver”, respondiendo a los requerimientos e inquietudes del mendocino le informó qué pensaba de Juan Basso Aguirre. En la nota, Deiver no ahorró consideraciones acerca del pavimento construido en Villa María, de esa obra dice “escasamente cinco años lleva señor concejal, el pavimento en esta ciudad, se pagó $28,80 M/N por el metro cuadrado y referirme a su estado, puedo decirle que no hay nada peor en todo el territorio de la República, y, como en el momento de su construcción tuvo un origen turbio la licitación, el intendente y concejales de aquella época, por obras similares a ésta, fueron todos a la cárcel o sea los siete concejales y el intendente, liberándose uno por cuando se encuentra prófugo”. También ilustró al concejal acerca del juicio que tenía el municipio con el Ferrocarril Central Argentino porque no quería pagar ese pavimento de mala calidad. Según Bernardino Calvo, en el libro de su autoría que mencionamos anteriormente, el precio que se pagó en Villa María por el pavimento fue un poco más del doble de lo que costó en Bell Ville y Marcos Juárez.
El controvertido Deiver también agregó “en cuanto al pobre vecindario, siempre temeroso por cierto, la mayoría de ellos está pagando ese simulacro de pavimento por temor a la constante amenaza que realiza Juan Basso Aguirre y su comandita de comerciantes que patrocinan sus “obras”…”.
Así se iniciaron las obras de pavimento en la ciudad, en un clima político de época todavía signado por el orden fijado por la dictadura de 1930, el alto desempleo, la generación de trabajo desde el Estado y la visión ultraliberal de la sociedad que emula ésta con el mercado. Clima propicio para aquellas cosas turbias que denunció Deiver. 

*Con datos del Archivo 
Histórico Municipal