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Crónica
de un congreso anunciado
Apertura del
Congreso Latinoamericano en la UNVM
Por Carla
Avendaño Manelli
cultura@eldiariocba.com.ar
Durante los
días 16, 17, 18 y 19 de mayo se realizó en el Campus de la
UNVM, el I CONGRESO LATINOAMERICANO DE FORMACION ACADEMICA EN MUSICA POPULAR,
el que reunió a más de 300 participantes de todas partes
del país y de Latinoamérica durante cuatro jornadas de arduo
trabajo en las cuales se debatió, se intercambiaron valiosas experiencias,
se compartieron enriquecedoras conferencias, conciertos y peña,
todo en un clima de entusiasmo tanto de asistentes, expositores y disertantes,
como del equipo organizador.
¿Cómo
se gestó este Congreso?
La UNVM es
la primera en el país, desde 1997, en implementar una carrera con
orientación en Música Popular. Transcurrido este tiempo,
a la luz de haber evaluado y reformulado su plan de estudio, se consideró
muy auspiciosa la idea de organizar un espacio para el encuentro de los
docentes de carreras relacionadas con la Música Popular, especialistas
en el tema, estudiantes y músicos para favorecer el intercambio
y la construcción de saberes, producto de la interacción
entre pares de distintas regiones de Latinoamérica.
Por lo tanto,
este Congreso fue organizado por la Secretaría de Investigación
y Extensión del Instituto Académico-Pedagógico de
Ciencias Humanas de la UNVM conjuntamente con la Licenciatura en Composición
Musical con orientación en Música Popular.
El trabajo
previo fue sumando voluntades desde docentes y alumnos, hasta funcionarios
de la UNVM, consolidándose un equipo humano de excelencia que quedó
en evidencia durante los días de realización del Congreso.
El Congreso
contó como actividad principal con Mesas Temáticas de Discusión
centradas en problemáticas referidas a la formación en música
popular, en las cuales los participantes pudieron presentar ponencias sobre
experiencias como docentes o productos de la investigación teórica.
También
se realizaron Mesas Redondas en las cuales los asistentes participaron
libremente de los debates, Conferencias con destacados especialistas latinoamericanos,
Conciertos a cargo de docentes y alumnos de la UNVM.
Dentro de
los objetivos planteados en el proyecto se priorizó posicionar la
UNVM como referente latinoamericano en formación de músicos
populares, propiciar la discusión sobre la problemática de
la enseñanza de la Música Popular en los ámbitos académicos
orientados a la construcción de un espacio interdisciplinario que
articule las tensiones entre teoría y praxis; promover la interacción
entre pares tendiente a repensar las prácticas y saberes previos
explicitados y no explicitados, resignificar los marcos conceptuales (epistemológicos,
estéticos, científico-disciplinares) que orientan explícita
o implícitamente el accionar de los docentes en las carreras de
Música Popular, recopilar a lo largo de la actividad las ponencias,
conferencias y resultados teóricos que contribuyan a la elaboración
de un documento en el cual se expliciten las conclusiones del Congreso
e integrar a los participantes del Congreso en una actividad de interpretación
de la Música Popular compartida.
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El coro Nonino
en plena actuación en el Congreso
Cuatro días,
mucho trabajo
El miércoles…
apertura… marcos teóricos y concierto
El día
miércoles a las 9 comenzaron las acreditaciones. A las 11.15 abrió
el Congreso con un Acto de Bienvenida que contó con la presencia
de la intendenta municipal Nora Bedano de Accastello, el secretario de
Gobierno abogado Martín Gill, y con los discursos de la coordinadora
de la Licenciatura en Composición Musical, magister. Silvia Aballay,
el director del Instituto A-P. de Ciencias Humanas, doctor Daniel Lasa
y el rector de la UNVM, contador Carlos Domínguez. El acto,
además de los asistentes, expositores y disertantes, contó
con la presencia de representantes de instituciones locales relacionadas
con la formación musical, funcionarios de la UNVM y periodistas.
Inmediatamente
después del acto se dio lugar a la Conferencia Inaugural a cargo
de Coriún Aharonian (nacido en 1940 en Montevideo, Uruguay), director
coral y docente de composición y materias musicológicas,
jefe de cátedra en la Universidad Nacional del Uruguay y profesor
invitado en institutos universitarios de distintos países, conferencista
invitado en varios congresos y coloquios internacionales, autor de libros,
ensayos y artículos sobre música y sobre cultura.
A las
14 comenzó la primera Mesa Temática: “Los marcos epistemológicos
teóricos-metodológicos de la Música Popular”, en esta
mesa el equipo organizador decidió no superponer mesas a fin de
que todos los participantes pudieran escuchar a todos los expositores.
Esta decisión y el interés suscitado por esta temática
ha dado como resultado que esta mesa estuviera conformada por trece expositores
a quienes se solicitó previamente acotar sus ponencias a 15 minutos.
Las ponencias fueron: La comunidad de aprendices. Aportes para una pedagogía
de la música popular. Alicia Shapiro, Rosario; Los chicanos del
sur en el marco de la globalización. Cecilia Beatriz Argüello.
Córdoba; Género -tema- arreglo. Marcos teóricos e
incidencias en la educación de la música popular. Diego Madoery.
La Plata; Una propuesta metodológica para abordar el estudio de
las Músicas Tradicionales en la Academia.Juan Sebastián Ochoa.
Bogotá. Colombia; El desarrollo del oído armónico
a partir de la enseñanza de patrones armónicos presentes
en la música popular. Susana Dutto, Villa María; El repertorio
popular en la educación musical sistemática. Silvina Graciela
Argüello. Córdoba; Algunas consideraciones sobre la oralidad
en música. Federico Sammartino. Córdoba; Música propia.
Carlos Ravina. Córdoba; “Música Argentina” para compositores
de Música Popular. Silvia Aballay. Villa María; Callejeros.
¿La culpa la tiene el rock? Silvina Graciela Argüello; y Prácticas
pedagógicas en los aprendizajes musicales informales, fuente de
estrategias para la producción de trabajos musicales creativos.
Susana Gorostidi y Gustavo Samela, La Plata.
A las 18.30,
luego de un riquísimo panel de expositores, se realizó un
receso de media hora para comenzar con la mesa redonda en la cual se debatirían
las inquietudes desatadas por los expositores.
A las 20.30,
después de un refrigerio comenzó el Concierto de Bienvenida
en el que participaron el Coro “Nonino”, dirigido por la profesora Cristina
Gallo y el Ensamble Instrumental de la UNVM, dirigido por el profesor Luis
Nani. En esta velada se destacó la composición del alumno
David Rodríguez para coro y ensamble, titulada: “Con o Sin greso”,
con la cual se cerró eufóricamente la primera jornada.
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Venta de partituras
y trabajos musicales en el evento
Jueves,
día
de instrumentistas,
controversias y alumnos
El segundo
día comenzó a las 9 con la Mesa Temática: “La enseñanza
del instrumento para interpretar la Música Popular y de herramientas
tecnológicas”, la que por contar con numerosas ponencias fue desarrollada
en dos instancias. La primera parte estuvo conformada por los trabajos:
Interpretación de música popular (folclore cuyano y tango)
desde el campo de la música académica. El camino desde el
original a la escritura de una partitura para guitarra y su ejecución.
Juan Olguín, San Juan; La Técnica Vocal para la Música
Popular, Manuela Reyes, Villa María; La lectura musical un obstáculo
a vencer para la interpretación de música popular, Miguel
Ariel Romero, San Juan; y Coros cantan tangos, Javier Zentner, Buenos Aires.
Luego de un
receso de media hora, se dio comienzo a la Segunda Conferencia a cargo
del doctor Juan Pablo González. Musicólogo del Instituto
de Música de la Universidad Católica de Chile, doctorado
en Musicología en 1991 en la Universidad de California en Los Angeles,
presidente desde el año 2000 de la rama Latinoamericana de la Asociación
Internacional de Estudios de Música Popular, IASPM-AL.
A las
14 comenzó la segunda parte de la Mesa Temática “La enseñanza
del instrumento para interpretar la Música Popular y de herramientas
tecnológicas” conformada mayoritariamente por docentes y la destacada
participación de alumnos de la UNVM: “La Práctica Coral en
la Universidad Nacional de Villa María: Experiencias desde diversos
repertorios.” Cristina Gallo, UNVM; “Propuesta de la organización
de contenidos para una Cátedra de Clarinete enmarcada en una carrera
de Música Popular”, Alfredo Crespo, UNVM; “Taller de guitarra de
música popular” María Roxana Paredes, Rosario; “Elementos
para abordar la música de proyección folclórica argentina
para guitarra” Cristian Uñates Luna y José Manuel Santillán
estudiantes de la Licenciatura en Composición Musical de la UNVM;
“Música, tecnología y encino” Eduardo Paiva, Sao Pablo, Brasil;
“Cómo enseñar un instrumento de viento en una carrera de
Composición en Música Popular” Pascual Crichigno, UNVM; “La
técnica y el aprendizaje de un género musical en la batería”
César Elmo, UNVM; “La enseñanza de Música Popular
en el saxofón” Sergio Alonso, UNVM; “Los primeros pasos en el piano
con aire de Vidala”, Eduardo Calvimonte, UNVM.
A las 17 comenzó
la Tercera Conferencia a cargo de Jorge Cardoso, concertista, compositor,
investigador y médico, fundador y director de la Orquesta de Cámara
de Guitarras de Madrid, quien generó interesantes controversias
en relación a las influencias foráneas en la academia y en
la música popular, resaltando la necesidad de la calidad técnica
para legitimar nuestra música popular en nuestro entorno y proyectarla
en los países centrales. Culminó su disertación tocando
magistralmente su guitarra.
Luego del
café, comenzó la Mesa Redonda correspondiente a la temática
“La enseñanza del instrumento para interpretar la Música
Popular y de herramientas tecnológicas”. La apertura de esta mesa
de debate estuvo a cargo de Carlos Aguirre y de los alumnos avanzados de
la carrera Licenciatura en Composición Musical de la UNVM Alejandro
Arelovich y Sergio Destassio.
A las 20.45,
después de un refrigerio, comenzó el Concierto de Alumnos.
La presentación a cargo de la profesora Cristina Gallo, resaltó:
“Nuestros alumnos son la causa y el resultado de nuestra actividad como
docentes de esta carrera universitaria de Música Popular.
En ellos es
donde todos los debates que dieron origen a este Congreso se materializan,
es en nuestra relación cotidiana con cada uno de ellos que surge
la duda entre lo académico y la Música Popular, entre su
esencia y su enseñanza… Esta noche es un espacio para que su producción
sea compartida por sus pares de Latinoamérica, en este momento no
hay alumnos ni docentes ni investigadores ni expertos, sólo músicos
y público.”.
Las cuatro
bandas que se presentaron, fueron elegidas por un jurado conformado por
docentes de la casa, a través de una selección interna. La
apertura fue con "Adonde", grupo conformado por Lucio García: voz
y teclas, José Pomilio: guitarra, Ezequiel Fernández Boo:
bajo, Matías Luna: saxo y Lorenzo Soria: batería. Seguidamente,
se presentó “Kalsevitoz”, integrado por José Azocar: guitarra
y voz, David Rodríguez: batería, Gustavo Maciel: bajo, Mateo
Oviedo: saxo, Marcela Pellicioni y Laura Rodríguez: coros. En tercer
lugar, Sustancia Madre, conformado por Facundo Crettón: bajo y voz,
Guillermo Linder: guitarra, Marcelo Suárez: batería, Miguel
Turello: guitarra y voz, y Romina Alvarez: coros. Por último y para
cerrar este concierto el Cuarteto Quintás, Rodríguez, Santillán
Cuviello: Compuesto como el nombre del grupo lo indica por Fernanda Quintás:
voz, José Santillán: bajo y voz, Luciano Cuviello: percusión
y voz, y Ariel Rodríguez: piano y voz.
Viernes:
investigadores, compositores y peña
La tercera
jornada comenzó a las 9 con la Mesa Temática “La formación
del compositor de música popular” conformada por los trabajos: “La
chacarera bien mensurada”, de Alberto Abecasis, La Carlota; “La enseñanza
de la Composición Musical basada en el Lenguaje Musical Tonal”,
de Paula Mesa y Raphael Sala, La Plata; “Taller de improvisación
musical”, de Hernán Ríos, Buenos Aires, y “Secuencia probable
del proceso formativo del músico o acerca del fundamento de la cátedra
ensayo”, de Horacio Sosa, UNVM.
A las 11.30,
luego del café, se dio lugar a la cuarta conferencia a cargo de
Miguel A. García (doctor en Antropología, profesor adjunto
de la carrera de Artes (Facultad de Filosofía y Letras, UBA), investigador
independiente del Conicet), y su equipo de investigadores quienes presentaron
los resultados de la investigación sobre rock.
A las 14.30
se inició la Mesa Redonda “La formación del compositor de
música popular” con la apertura de Juancho Perone (músico
y arreglador, realizó giras y grabaciones con músicos como
Raúl Carnota, Jorge Fandermole, Juan Carlos Baglietto, Lucho González,
entre otros), Juan Valladares (subdirector de la Escuela de Música
Popular del ARCIS de Chile), Marcelino Martini (Lic. en Comp. Musical,
UNVM), Andrés Belfanti y Cristian Uñates Luna, alumnos avanzados
de Licenciatura en Comp. Musical, UNVM.
La quinta
y última conferencia dictada por Margarita Schweizer (doctora en
Filosofía especialización en Pedagogía por la Universidad
de Würzburg. Alemania) comenzó aproximadamente a las 17.30
y se refirió a las competencias académicas del docente universitario.
Extendiéndose del tiempo previsto, generó profundas reflexiones
y emotivas apreciaciones.
Cerca de las
19.15 comenzó la cuarta y última Mesa Temática de
este Congreso “La estructura curricular de los planes de estudio en las
carreras con orientación en la Música Popular, perfiles,
alcances, objetivos, contenidos”, conformada por las ponencias: “La transmisión
del folclore musical argentino en el ámbito académico”, de
Corina Paccagnella, Buenos Aires, “Etica y estética de la música
popular en la enseñanza institucional: observaciones de un estudio
etnográfico de la Escuela de Música Popular de Avellaneda”,
de Michael O’Brien, Texas, USA; “¿En qué aspectos cambia
el nuevo plan de estudio de música de la Universidad de Villa María?”,
de Silvia Aballay, Villa María; y “Licenciatura en música
popular, Universidad Nacional de Cuyo: una propuesta desde y hacia la problemática
identitaria latinoamericana”. De Leopoldo Marti, Mendoza.
El día
viernes cerró con una peña realizada en las instalaciones
del Club Sarmiento que en un marco extraacadémico reunió
a los docentes y alumnos, expositores, disertantes y asistentes quienes
tuvieron el espacio para tocar, bailar, comer y brindar por este encuentro
que reunió varios países, varias provincias, varias visiones
bajo el paraguas de la Música Popular y de la Academia.
Sábado:
los últimos debates, las conclusiones y las despedidas
La organización
tenía previsto que la peña terminara a altas horas de la
madrugada, por lo tanto, el día sábado comenzó a las
11.15 con café y facturas.
A las 11.30
comenzó la última Mesa Redonda “La estructura curricular
de los planes de estudio en las carreras con orientación en la Música
Popular, perfiles, alcances, objetivos, contenidos”. La apertura estuvo
a cargo de los coordinadores y directores de carreras de Música
Popular de la Argentina: Marta Sima (Conservatorio M. De Falla), Leopoldo
Marti (Universidad Nacional de Cuyo), Ricardo Cantore (Escuela de Música
Popular de Avellaneda), Pedro De Gaudio (Escuela de Arte Leopoldo Marechal)
y Silvia Aballay (Universidad Nacional de Villa María). Los debates
y aportes que se realizaron en esta mesa, la extendieron más del
tiempo previsto.
Sin embargo,
a las 16 luego de terminar la compilación de las actas y conclusiones,
se comenzó el acto de cierre y lectura de conclusiones del Congreso.
Con el teatrino lleno, cada moderador leyó el acta correspondiente
a su mesa redonda y antes de las palabras de cierre, la coordinadora de
la Licenciatura en Música, la profesora Aballay interrumpió
de imprevisto para agradecer personal y de manera informal a los participantes,
pero fundamentalmente al equipo organizador que trabajó durante
los cuatro días de modo voluntario e incansable.
Percepciones
Como toda
actividad planificada debe ser evaluada a fin de corroborar si se han cumplido
los objetivos planteados y en qué medida. Algunos de los efectos
de este Congreso se podrán medir en el mediano plazo. Sin embargo,
se diseñó un breve instrumento de evaluación que combina
dimensiones cuali y cuantitativas, se lo tituló “Percepciones acerca
del Congreso”. Este pretendió ser más que un instrumento
de evaluación, un espacio para breves reflexiones y comentarios
sobre las mesas, los disertantes, los conciertos, la peña, la organización
y las posibles temáticas para un próximo congreso.
De las percepciones
relevadas, se destaca la excelencia de todos los disertantes, pese en varios
casos a discrepancias ideológicas y teóricas; la solvencia
y variedad de los expositores bajo la crítica de excederse con el
tiempo; la pertenencia y el interés de los temas de cada mesa; la
amabilidad, la atención y predisposición del equipo organizador
en todo momento; la calidad de la publicación y del CD con ponencias;
la implementación del aula virtual; el ensamble y el coro; las bandas
de alumnos, principalmente el “Cuarteto”; la peña (muchos comentarios
positivos); el café, las facturas y el refrigerio. Dentro de las
percepciones negativas, se subrayó la excesiva duración de
las mesas temáticas y el problema del transporte colectivo.
Además,
llegaron correos electrónicos entre los que se destaca el del doctor
Juan Pablo González (coordinador de posgrado del Instituto de Música
de la P. Universidad Católica de Chile): “Les escribo para felicitarlos
y agradecerles el excelente congreso en Villa María.
Todas las
atenciones brindadas, la capacidad organizativa, la amplia convocatoria
lograda, demuestran no sólo el interés de los temas abordados
sino que el esfuerzo del equipo humano que sustentó el Congreso.
Me imagino que sacarán conclusiones que beneficien la enseñanza
de la música popular en general y en Villa María en particular.
Cuenten con mi apoyo para lo que necesiten. Un abrazo desde Chile…”.
Algunas
Cifras.
Trescientas
treinta participantes, 45 ponencias presentadas, 39 ponencias aceptadas,
5 conferencias, 3 conciertos, 4 mesas temáticas, 4 mesas redondas,
4 días de arduo trabajo, 46 integrantes del equipo, organizador,
6 países representados (Uruguay, Chile, Colombia, Cuba, Brasil y
Argentina), 46 localidades representadas.
Auspicios
Auspiciado
por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación
(Res. Nº 604/ 07).
Declarado
de Interés Cultural y Auspiciado por la Agencia Córdoba Cultura
(Res. Nº 14/ 07)- Gobernación de la Provincia de Córdoba.
Declarado
de Interés Cultural y Educativo y Auspiciado por la Municipalidad
y el Honorable Concejo Deliberante de Villa María (Decl. Nº
141/ 07).
Apoyo Institucional
de la Asociación Internacional para el Estudio de la Música
Popular Rama Latinoamericana IASPM AL.
Coordinadora
Mgter. Silvia
Aballay
Comité
de Lectura: Dra. Margarita Schweize |
Transitando
los caminos de la historia
Pavimento
en la ciudad: con “p” de política, progreso y problemas
La primera
calle que fue pavimentada en Villa María. Una vista de la
esquina de Yrigoyen y Buenos Aires, en el corazón mismo de
la ciudad
Escribe: Jesús
Chirino*
En 1935 se
inició la pavimentación de las calles de Villa María.
Si bien el sector oficialista de entonces tildó de antiprogresistas
a quienes criticaron la metodología utilizada para concretar tan
importante emprendimiento, existen datos para analizar cómo se realizó
el mismo, los magros sueldos de los obreros y la limitada durabilidad de
la obra. A pocos años de concluido ese pavimento, el recordado Salomón
Deiver opinó sobre el mismo.
Empedrados
que no fueron
En 1911, bajo
la Intendencia municipal de Manuel Reyno, se registró el primer
intento de pavimentar algunas de las calles de Villa María. El intendente
local requirió información para documentarse acerca de la
posibilidad de que nuestra localidad pudiera dotar de suelo artificial
a algunas de sus calles. En marzo de ese año le escribió
al jefe comunal de Río Cuarto señalándole que el Gobierno
local tenía “en estudio el pliego de condiciones para el afirmado
de adoquines de piedra de las calles de la población”, por ello
le pedía, para realizar un mejor estudio de los precios, la remisión
del pliego de condiciones aprobado en aquella localidad. Pero, no fue esa
la oportunidad en la que la propuesta de pavimentar las calles de la Villa
tendría éxito.
Tiempo después,
en el antepenúltimo día de 1918, año de la reforma
universitaria en Córdoba, el Honorable Concejo Deliberante trata
nuevamente el tema. Se realizó el llamado a licitación pero
la misma fue declarada desierta. Como propuesta alternativa se pensó
en el empedrado de algunas calles del radio céntrico de la localidad.
Obra que no pudo ser llevada a cabo. Siete meses después fracasó
otro llamado a licitación, en julio de 1919. En esa oportunidad
se planteó el “adoquinamiento de cinco o seis cuadras”.
Por largos
años los habituales vientos que pasan por la ciudad continuaron
levantando el molesto polvo en las calles de tierra. El municipio, con
sus vehículos regadores, intentaba mitigar el problema, mientras
la pavimentación continuaba siendo una promesa que no lograba concretarse.
Decisión
política de Parajón Ortiz
El tucumano
Eugenio Parajón Ortiz, egresado de la Facultad de Medicina de la
Universidad Nacional de Córdoba, poeta y activo participante de
la reforma universitaria del ‘18, asumió su segundo período
como intendente de Villa María el 22 de febrero de 1932. Aunque
de extracción radical, en esa oportunidad fue candidato por la Unión
Comunal, desoyendo la abstención planteada por la Unión Cívica
Radical. Compitió con José Riesco por el Centro Socialista
y Vicente Martínez Mendoza quien representó al Partido Demócrata.
Este último era quien, en 1920, remplazó al destituido intendente
Ramón Pérez, presentándose luego a elecciones apoyado
por el Centro de Comercio Minorista.
Hay que señalar
que la abstención del partido radical se explica porque, el gobierno
de facto, prohibió que Marcelo T. de Alvear fuera candidato a presidente
de la Nación y, mediante decreto anuló las elecciones en
las que la UCR había ganado la Gobernación de Buenos Aires.
En Villa María esa abstención tenía un sabor especial
porque Amadeo Sabattini hasta el mes de noviembre estuvo detenido en la
Penitenciaría Nacional de Buenos Aires.
Cuando Parajón
Ortiz fue desafiliado del partido contestó diciendo, en un volante
que reproduce Horacio Cabezas en su libro “Villa María y su radicalismo”,
“No me interesa, ni me molesta el pedido de penas disciplinarias o de sanciones
partidarias que la ofuscación y el egoísmo puedan dictar.
Estoy donde estaba, sigo mi camino sin mirar atrás y sé dónde
voy”. Como resultado de esa determinación el 27 de setiembre de
1931, ganó las elecciones que lo llevaron, por segunda vez, a la
Intendencia.
Con la misma
determinación, Parajón Ortiz, propició que en su intendencia
se proyectaran varias obras como el matadero modelo, la plaza Centenario,
el Palacio Municipal (que no se ejecutó) y la pavimentación.
A la hora de entender el contexto en que se desarrollaron estos emprendimientos
debe tenerse en cuenta el alto índice de desempleo, el clima político
y la fuerte oposición local que llegó a denunciar a las autoridades
locales como “camarilla deshonesta”. Bernardino Calvo en su “Historia de
Villa María y sus barrios” dice que, la del pavimento, fue “una
de las obras más controvertidas y severamente juzgada por la oposición”.
Pavimento
para la ciudad
Mediante ordenanza
se estableció que Villa María contara con pavimento de “hormigón
armado”, exceptuando los bulevares que serían asfaltados. Pero no
todo estaba dicho, el proyecto de pavimentación despertó
una fuerte reacción por parte de la oposición. El 13 de abril
de 1935 el intendente, luego de sufrir un asalto a la Intendencia tres
días antes, pidió al Gobierno provincial que se expidiera
acerca del proceso licitatorio. Los técnicos provinciales presentaron
observaciones que luego serían tomadas por la “comisión de
Vecinos” locales.
Con las críticas
a su primera ordenanza y proceso licitatorio, Parajón Ortiz, el
15 de agosto, eleva un nuevo proyecto para licitar la pavimentación
de algunas calles de la ciudad. Pero la oposición no cedió,
y el 29 de agosto el Centro de Comerciantes Minoristas retiró su
representante de la comisión de Vecinos y, de manera directa, manifestó
su oposición a la obra.
El 16 de octubre
de 1935, Parajón Ortiz, escribió al Concejo señalando
que, dentro de lo establecido por la Ordenanza 443, se había completado
el llamado a licitación para la pavimentación. Luego de haber
cotejado las diferentes ofertas, consideró “más conveniente
la propuesta presentada por la firma Rossello y Fresone”.
Existía
una recomendación de la Dirección de Obras Públicas
señalando que era conveniente adoptar una variante de construcción
diferente a la ofrecida por la mencionada firma. Por ello el intendente,
en el mensaje al Legislativo local, dijo “someto a la consideración
del Honorable Concejo, la adjudicación de las obras del pavimento
de esta ciudad a la firma Rossello y Fresone, para ser construidas del
tipo concreto asfáltico a mezcla en frío, a los precios que
propone y en las condiciones ya establecidas al efecto”.
El 28 de octubre
se firmó el contrato con la mencionada empresa, aprobándolo
el Concejo el 9 de noviembre. Los trabajos se iniciaron de manera inmediata.
Por decisión del municipio la dirección técnica de
esta obra estuvo a cargo de Francisco Salomone, quien también dirigió
las obras del Matadero Modelo, de la plaza Centenario y la ornamentación
floral de los bulevares. Profesional que mucho tuvo que ver con los textos
de las ordenanzas de estos proyectos.
Primera
cuadra de pavimento
La primera
cuadra de pavimento en Villa María fue inaugurada el 10 de diciembre
de 1935 y correspondió a la calle Buenos Aires, desde San Martín
y General Paz hasta Hipólito Yrigoyen y Leandro N. Alem. A pocos
días más, los trabajadores de esa obra, junto a los empleados
municipales y aquellos que trabajaban en otros emprendimientos de la administración
local, protagonizaron una huelga que terminó con obreros heridos
de bala de plomo. Los trabajadores reclamaban por el pago atrasado de sus
míseros jornales.
En el mes
de noviembre, Emilio Seydell, con el apoyo del sabattinismo, fue elegido
intendente pero, por dilaciones del Gobierno provincial, no asumiría
ese cargo hasta marzo de 1936. Cuando a principios de ese año Parajón
Ortiz concluyó su mandato, asumió, de forma interina, Juan
A. Blanco quien dio el visto bueno a la transferencia de los derechos y
obligaciones adquiridos por la empresa Rossello y Fresone a J. Basso Aguirre.
Este último se encargaría de terminar la obra de pavimentación.
A poco de
asumir la Intendencia Emilio Seydell, el 16 de mayo, declaró nulo
y sin valor lo actuado por el propio municipio en oportunidad de recibir
las obras de pavimento. Hasta ese momento se habían realizado
poco más de treinta y un mil metros cuadrados, la obra preveía
80 cuadras. También se nombró una comisión de vecinos
propietarios para que verificara la calidad de lo hecho.
Según
Deiver: el peor pavimento del país
Años
después, el 9 de febrero de 1943, Salomón Deiver, por entonces
intendente de la ciudad, escribió una nota al concejal Horacio Latino
de la ciudad de Mendoza. El “turco Deiver”, respondiendo a los requerimientos
e inquietudes del mendocino le informó qué pensaba de Juan
Basso Aguirre. En la nota, Deiver no ahorró consideraciones acerca
del pavimento construido en Villa María, de esa obra dice “escasamente
cinco años lleva señor concejal, el pavimento en esta ciudad,
se pagó $28,80 M/N por el metro cuadrado y referirme a su estado,
puedo decirle que no hay nada peor en todo el territorio de la República,
y, como en el momento de su construcción tuvo un origen turbio la
licitación, el intendente y concejales de aquella época,
por obras similares a ésta, fueron todos a la cárcel o sea
los siete concejales y el intendente, liberándose uno por cuando
se encuentra prófugo”. También ilustró al concejal
acerca del juicio que tenía el municipio con el Ferrocarril Central
Argentino porque no quería pagar ese pavimento de mala calidad.
Según Bernardino Calvo, en el libro de su autoría que mencionamos
anteriormente, el precio que se pagó en Villa María por el
pavimento fue un poco más del doble de lo que costó en Bell
Ville y Marcos Juárez.
El controvertido
Deiver también agregó “en cuanto al pobre vecindario, siempre
temeroso por cierto, la mayoría de ellos está pagando ese
simulacro de pavimento por temor a la constante amenaza que realiza Juan
Basso Aguirre y su comandita de comerciantes que patrocinan sus “obras”…”.
Así
se iniciaron las obras de pavimento en la ciudad, en un clima político
de época todavía signado por el orden fijado por la dictadura
de 1930, el alto desempleo, la generación de trabajo desde el Estado
y la visión ultraliberal de la sociedad que emula ésta con
el mercado. Clima propicio para aquellas cosas turbias que denunció
Deiver.
*Con datos
del Archivo
Histórico
Municipal
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